Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.

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En el naufragio de la vida, porque la vida es un naufragio eterno de nuestras esperanzas, yo arrojo al mar mi equipaje inútil, nada más, y me quedo con mi voluntad, dispuesta a vivir perfectamente sola y por consiguiente totalmente libre.

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LOS CORPÚSCULOS DE KRAUSE

Publicado: 03/01/2008 10:31 por rutamudejar en Houellebecq
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-Ha sido estupendo hace un rato, en el jacuzzi... –dijo Bruno-. No dijimos nada; cuando sentí tu boca en el pene, todavía no te había visto la cara. No había ningún elemento de seducción, fue algo muy puro.

-todo es cosa de los corpúsculos de Krause... –Christiane sonrió-. Tienes que perdonarme, soy profesora de ciencias naturales. –Bebió un trago-. El tallo del clítoris, la corona y el surco del glande están cubiertos de corpúsculos de Krause, llenos de terminaciones nerviosas. Al acariciarlos se desencadena en el cerebro una fuerte liberación de endorfinas. Todos los hombres y todas las mujeres tienen el clítoris y el glande cubiertos de corpúsculos de Krause; casi en idéntico número, hasta ahí es muy igualitario; pero hay otra cosa, tú lo sabes. Yo estaba muy enamorada de mi marido. Le acariciaba y le lamía el sexo con veneración; me encantaba sentirlo dentro de mí. Estaba orgullosa de provocar sus erecciones; llevaba todo el tiempo en la cartera una foto de su sexo duro; para mí era como una imagen piadosa, darle placer era mi mayor alegría. Al final me dejó por una más joven. Ya me he dado cuenta hace un momento de que mi coño no te atraía mucho; ya es un poco el coño de una vieja. Con la edad, la pérdida de colágeno y la fragmentación de la elastina en la mitosis hacen que los tejidos pierdan de manera progresiva la firmeza y la elasticidad. A los veinte años yo tenía una vulva muy bonita; ahora, me doy perfecta cuenta de que los labios están un poco descolgados. (Extracto de Las partículas elementales de Michel Houellebecq)

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No estoy seguro de haber escrito bien la frase, el latín nunca fue mi asignatura favorita y la memoria me empieza a traicionar de vez en cuando, pero de lo que sí estoy seguro es de su traducción, la estupidez de los hijos es el dolor de los padres. Tuve la desgracia de ser alumno de las Escuelas Pías. Cada día, tres veces por día, formábamos en fila de a uno, perfectamente alineados, en la rotonda porticada antes de subir a clase por una majestuosa escalinata de mármol con pasamanos de roble macizo, siempre brillante (estaba prohibido tocarlo, bajo apercibimiento de bofetón). En la formación era preciso mantenerse en silencio y con la mirada al frente, sin mover un solo pelo, eso sólo si querías mantener la cara incólume, por supuesto. En la parte superior de la rotonda había un corredor mirador donde se apostaban varios curas para controlarnos durante el recreo y la formación. Recuerdo muy bien aquella rotonda, las columnas eran enormes y el techo estaba acristalado para dejar pasar la luz. En la balconada, alrededor de toda la rotonda, había un montón de inscripciones latinas, sólo me acuerdo de una, la memoricé sin querer, puesto que cuando estaba en formación la tenía siempre enfrente, justo encima de la escalinata: stultitia filium dolor patris.

Ya os estaréis preguntando a cuento de qué os largo esta batallita de yayo, pues bien viene a cuento de la educación que recibimos los hijos del tardofranquismo y de Miliqui, la generación de los payasos de la tele y de los polos de desarrollo. Nacidos en general en los cinturones industriales o en los grandes pueblos que concentraban la industria y el comercio, hijos de la emigración en busca de un futuro mejor, de la despoblación de los pequeños pueblos en favor del crecimiento industrial o de los pantanos. Nuestros padres abandonaron sus pueblos huyendo del trabajo duro y con poco rédito de la agricultura y la ganadería, que muchos ya habían conocido en su adolescencia (incluso algunos en su infancia) y aprovechaban el servicio militar para salir pitando, para no volver atrás. Desarraigados de sus pueblos se encontraron con hijos que tenían que educar en un nuevo medio desconocido para ellos, en ciudades donde todavía estaba casi todo por hacer. Nos llamaban hijos de la desesperación.

Todo sacrificio siempre les pareció poco, nos educaron como supieron (nadie les había enseñado), fuimos criados en la ética del esfuerzo. Si te esfuerzas lo conseguirás, si ahorras tendrás, si estudias serás, esas eran las consignas. La gran frustración de la mayoría de nuestros padres era el no haber podido estudiar, hijos de familias numerosas sus padres no pudieron darles estudios, los necesitaban para cuidar el ganado o ayudar en las faenas de la casa. Nuestras madres fueron educadas para servir en las casas de los ricos. Tuvieron suerte, la mayoría emigraron a las grandes poblaciones más cercanas, podían regresar de vez en cuando y el desarraigo no fue total. Pasábamos las vacaciones en el pueblo con los yayos. Pronto, los hijos de aquellos nuevos proletarios crecieron, se criaron en un ambiente represivo en colegios religiosos, pasamos por la Universidad, pensábamos que nos íbamos a comer el mundo. Era normal, nos habíamos esforzado y teníamos que recibir nuestro premio. De repente nos vimos en la cola del paro. Vimos que lo que molaba era ser un yuppie especulador, el modelo era Mario Conde. Todo lo que nos habían enseñado era mentira. Nos llamaban hijos del agobio.

A veces pienso si aquellos esfuerzos, si aquellas privaciones sirvieron de algo. El país se modernizó, somos testigos de ello, hemos conocido tiempos mucho peores, nuestra generación sólo ha visto mejoras.

Mientras, los setenta eran diferentes en USA, magníficamente retratados por Jeffrey Eugenides en su novela LAS VÍRGENES SUICIDAS, recreada por Sofía Coppola en una película inmortal. Parece increíble poder ambientar una novela tan intimista. Actores, música, imágenes nos ayudan a comprender…. En los setenta las diferencias económicas y sociales entre España y USA eran abismales, pero teníamos algo en común con las hermanas Lisbon… ese padre ausente y esa madre castrante fruto del sentido insano de culpabilidad tan arraigado en la tradición católica.

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El amor.... ¿existe el amor?

Publicado: 06/01/2008 13:27 por rutamudejar en Séptimo Vicio



Escena que da título a la película. Una mujer que sabe va a morir. Dos adolescentes explorando la vida. Alcohol. Conexiones neuronales. Una romántica canción. Química a raudales. Las feronomas actúan. El despertar será revelador.

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VERANO DEL 76

Publicado: 08/01/2008 09:53 por rutamudejar en Houellebecq
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El verano del 76 fue, probablemente, el período más horrible de su vida; acababa de cumplir veinte años. Hacía un calor espantoso; la temperatura no bajaba por las noches; desde este punto de vista, el verano del 76 fue histórico. Las chicas llevaban vestidos cortos y transparentes y el sudor se los pegaba a la piel. Bruno andaba sin parar durante días enteros, con los ojos desorbitados de deseo. Se levantaba por la noche, cruzaba París a pie, se detenía en las terrazas de los cafés, acechaba a la entrada de las discotecas. No sabía bailar. La tenía dura a todas horas. Tenía la sensación de llevar entre las piernas un trozo de carne supurante y putrefacto, devorado por los gusanos. Intentó varias veces hablar con algunas chicas en la calle, y sólo obtuvo humillaciones por respuesta. Por las noches se miraba al espejo. El pelo, pegado al cráneo de tanto sudar, empezaba a ralear por delante; los pliegues de la barriga se veían a través de la camiseta. Empezó a ir a sex-shops y peep-shows, sin otro resultado que la exacerbación de sus pesares. Por primera vez recurrió a la prostitución.

El texto anterior es un extracto de la novela "Las partículas elementales" de Houellebecq. Obviamente, ese verano del 76 transcurría en Francia, aquí todavía cruzábamos la frontera para ver las películas y comprar los libros prohibidos.

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UN MUNDO FELIZ

Publicado: 08/01/2008 10:06 por rutamudejar en Distopías
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Siempre me ha sorprendido la extraordinaria precisión de las predicciones que hizo Huxley en Un Mundo Feliz. Es alucinante pensar que ese libro fue escrito en 1932. Desde entonces, la sociedad occidental no ha hecho otra cosa que acercarse a ese modelo. Un control cada vez más exacto de la procreación, que cualquier día acabará estando completamente disociada del sexo, mientras que la reproducción de la especie humana tendrá lugar en un laboratorio, en condiciones de fiabilidad y seguridad genéticas totales. Por lo tanto, desaparecerán las relaciones familiares, las nociones de paternidad y de filiación. Gracias a los avances farmacéuticos se eliminarán las diferencias entre las distintas edades de la vida. En el mundo que describió Huxley, los hombres de sesenta años tienen el mismo aspecto físico, los mismos deseos, y llevan a cabo las mismas actividades que los hombres de veinte años. Después, cuando ya no es posible luchar contra el envejecimiento, uno desaparece gracias a una eutanasia libremente consentida; con mucha discreción, muy deprisa, sin dramas. La sociedad que describe Brave New World es una sociedad feliz, de la que han desaparecido la tragedia y los sentimientos violentos. Hay total libertad sexual, no hay ningún obstáculo para la alegría y el placer. Quedan algunos breves momentos de depresión, de tristeza y de duda; pero se pueden tratar fácilmente con fármacos; la química de los antidepresivos y de los ansiolíticos ha hecho considerables progresos. Un centímetro cúbico cura diez sentimientos. Es exactamente el mundo al que aspiramos actualmente, el mundo en el cual desearíamos vivir.

(…) Actualmente sólo hay una cosa que choca con nuestro sistema de valores igualitario, o más bien meritocrático, y es la división de la sociedad en castas, dedicadas a tareas diferentes siguiendo su naturaleza genética. Pero ése es precisamente el único punto sobre el que Huxley fue un mal profeta; justamente el único punto que ha llegado a ser más o menos inútil, con el desarrollo de la robotización y del maquinismo. (Las partículas elementales, Michel Houellebecq).

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CONTROL, EQUILIBRIO, MADUREZ

Publicado: 11/01/2008 15:28 por rutamudejar en DIARIO CICLOTÍMICO
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En estas fechas todo el mundo se plantea las metas a conseguir durante el año, unos van al gimnasio, otros estudian idiomas y hasta hay gente que inicia su colección de muñecas del mundo. Yo me he planteado conseguir el control absoluto de la eyaculación.

Como todos sabéis, la retención del esperma permite al hombre prolongar el acto, intensificarlo hasta el paroxismo, para llegar así al verdadero orgasmo y acceder a niveles de conciencia superiores, que la eyaculación impide. Esta proeza requiere un control genital-urinario absoluto, especialmente de los esfínteres.

Para practicar hay que orinar por escalones sucesivos, más que en un solo chorro, como todo el mundo. Se suelta un poco de orina durante uno o dos segundos, luego se para, se retiene unos segundos (cinco o seis, luego se deja salir otro chorro parsimonioso, y así hasta que la vejiga está vacía). Durante la retención, uno imagina que reabsorbe la orina en la vejiga, haciendo una enérgica contracción simultánea de los esfínteres así como el músculo elevador del ano (músculo pubococcígeo), lo cual produce una sensación particular, difícil de describir, con frecuencia acompañada de estremecimientos a lo largo de la columna vertebral.

Además de la alteración del ritmo cardíaco y de la respiración, en el orgasmo se tensan los músculos de las nalgas, del vientre, de la parte inferior de la espalda y del pene. Por eso, para retrasar la eyaculación, hay que controlar la respiración cuando se acerca el punto límite, pensando en todos esos músculos y relajarlos. La relajación de los músculos del pene es lo que más ayuda a dominar la eyaculación: la erección se debilita un poco, y después de abandonar la zona peligrosa, la penetración puede continuar.

La respiración aumenta al hacerse inminente un orgasmo, así que desacelerar y profundizar conscientemente la respiración puede tener un impacto importante. La mujer deberá adaptar su respiración a la de su compañero, para ello es necesaria una concentración absoluta, podéis ayudarla a ello sujetándole la cabeza con ambas manos para que fije su mirada en vuestros ojos.

Durante toda la duración del acto, pero sobre todo hacia el punto límite, hay que permanecer muy calmado y concentrarse en la experiencia en curso, siempre muy consciente de la respiración. En la unión corriente, el ritmo respiratorio y los movimientos coitales se sincronizan espontáneamente como sigue: empuje = espiración, retirada = inspiración. Mientras se navegue en aguas tranquilas, lejos del punto límite, esta secuencia puede mantenerse, pero cerca de él es imposible, en este momento no hay que dejarse llevar por el reflejo muscular que lleva a la eyaculación, hay que relajar los músculos y controlar el ritmo respiratorio optando por una de las dos maneras posibles:

1.- Cerca del punto límite, invertir ese ritmo espontáneo durante los vaivenes, por tanto espirar en la retirada del pene y, por supuesto inspirar a cada entrada (esto es la teoría, pero por lo menos para mí es imposible).

2.- O bien, durante toda la duración del contacto, adoptar una respiración lenta, profunda, repartiendo cada larga inspiración o expiración en varios vaivenes sucesivos (esto es mucho más fácil).

Cuando llegamos al punto límite, y durante toda la alerta, apretar los dientes al máximo, y apretar bien fuerte los párpados uno contra otro.

Quien controla la mente, se controla a sí mismo, la respiración y el esperma.

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Publicado: 14/01/2008 14:47 por rutamudejar en RUTA MUDÉJAR
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Volví a mi lugar en el mundo (la barra del puti, para el que todavía no lo sepa) observando a mí alrededor un bosque de chatarra de distinta procedencia mundial. Aún no he sentado el culo en la banqueta que ya tengo a una dándome la brasa....  (Aquí os podéis imaginar lo que me dice y lo que le digo).

Ya estaba apurando la cerveza, cuando en un arrebato de lucidez le pregunto a la lumi, para comprobar que mi mente sigue en su sitio -¿antes de mí ha entrado un chino por aquí, no?

-Sí mi amor, pero ha subido con una chica.

La civilización china es una civilización milenaria –le digo, son muy refinados, voy a esperar que salga.

La chica se despidió y se fue hacia el otro lado de la barra, no sé si se fue pensando que estaba chalado o que yo era muy espabilado.

Los chinos han acumulado una extraordinaria sabiduría durante siglos y siglos de una civilización mucho más antigua y avanzada en muchos aspectos que la occidental, si hubieran tenido capacidad militar para expandirse, hoy el mundo sería chino sin duda. Pero se dejaron dominar por las potencias occidentales, por Japón y por Rusia a lo largo de su historia. Bueno, ya vale de disertaciones históricas, que este es un blog de otra cosa.

Pues bien, resulta que los chinos en materia de putas son muy exquisitos estéticamente y no van con cualquiera, tiene que estar físicamente muy bien, no se conforman con cualquier cosa y eso del morbo les es culturalmente ajeno, para ellos sólo es un signo más de la decadencia cultural de occidente.

Al poco rato salió el chino y, efectivamente, la tía estaba cañón. Más bien alta, joven y con unas tetas duras como piedras y unos pezones astifinos que daban miedo. Pero eso será para contar en otro momento.

Publicado: 14/01/2008 14:50 por rutamudejar en RUTA MUDÉJAR
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Pues bien, llegado a la altura del lugar donde había entrado el chino de abrigo azulón no pude menos que mirar a mi diestra. Puerta de cristal. Aspecto pulcro, recién pintado. Letrero con dibujo de mujer estilo Kappa (marca deportiva, quien no conozca su logotipo que lo busque y entenderá lo que digo) sobre fondo blanco y letras alusivas al nombre del lugar: AQUÍ ME QUEDO, sin neón. No lo dudé, para adentro. Otra puerta, ésta de madera.

El olor delata el contenido. ¡Qué sorpresa! ¡Es un puti!. ¿Quién lo hubiera dicho? ¡Con lo formales que parecen los chinos!. Me dirijo a la barra y ordeno una cerveza bien fría, con vaso please, que aquí hay que decirles todo. El local tiene forma rectangular y es bastante amplio, miro alrededor para tratar de localizar al chino, pero no lo veo por ningún lugar. Una de dos, o tenía la cosa muy clara y ha entrado a la habitación echando ostias o mi cerebro ya está tan trastornado que produce alucinaciones. Previendo lo segundo me voy al baño a refrescarme un poco la cabezota.

Mientras micciono pienso en la vida y sus vueltas y recovecos. Antes de entrar me he fijado en el edificio en obras que hay al fondo de la calle que me ha proporcionado una imagen surrealista de la existencia humana. En el contenedor de escombros alguien ha tirado la foto de primera comunión de un niño vestido de almirante, la ha tirado con marco incluido, es una foto en color de tamaño grande y tiene el aspecto de no ser muy antigua, entre diez y quince años como mucho. Es un acto de una crueldad indecible. Si ese muchacho vive todavía, tendrá en la actualidad entre 18 y 23 años, no más. ¿Qué habrá sido de él? La persona que se ha desecho de la fotografía es una persona fría, sin sentimientos, no ha sido un acto pasional ya que siquiera se ha molestado en rasgarla. Lo ha dejado ahí, expuesto al ridículo del abandono. Nadie te quiere. Eres tan insignificante que ni siquiera alguien te odia lo suficiente como para quemar tu foto, que es lo que se debe hacer con los recuerdos, ¡quemarlos, coño!

UNA CIVILIZACIÓN MILENARIA

Publicado: 14/01/2008 14:54 por rutamudejar en RUTA MUDÉJAR
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Caminaba yo por la calle Pignatelli cuando divisé en lontananza a un ciudadano chino embutido en un abrigo azul que entraba apresuradamente en un local....

Me gusta esta calle peatonal, si caminas desde Plaza España te encuentras a la izquierda el museo del fuego (antiguo convento de la Victoria), es una calle muy comercial, hay un sex shop y varios puti clubs, pero sobre todo la tienda que más me gusta es Ultramarinos Marisa, tienda regentada por un chino musulmán. Es el tipo de chino de la zona norte fronteriza con Mongolia, al norte de Xian para que os centréis geográficamente.  Estos chinos destacan por llevar permanentemente un gorrito musulmán en la cabeza, tener la tez muy morena y estar permanentemente dormidos, son los seres humanos más parecidos a los koalas que conozco. Siempre que paso miro la tienda e indefectiblemente el chino está apoyado en el mostrador con la cabeza entre los brazos. Pero no os vayáis a creer que descuida la seguridad de la tienda, cuando abres la puerta mueves unas campanitas que despiertan al más dormilón, y mi amigo se despierta siempre con una sonrisa en la boca y un cuarto de pitillo encendido en la comisura de los labios. ¿Cómo lo hace? Ni puta idea.

LA VIDA: COMEDIA O DRAMA

Publicado: 17/01/2008 19:04 por rutamudejar en DECINE



Gran película, en el deporte profesional no todo es glamour también existen la tercera división y los proletarios con esperanzas de gloria truncadas o los que están en el camino de vuelta que no supieron disfrutar la cumbre o que quizás la disfrutaron en exceso. Veamos lo que opina nuestro crítico de esta película:


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FEMINISMO

Publicado: 17/01/2008 19:29 por rutamudejar en Houellebecq



Nunca he entendido a las feministas... –dijo Christiane a media cuesta-. Se pasaban la vida hablando de fregar los platos y compartir las tareas; lo de fregar los platos las obsesionaba literalmente. A veces decían un par de frases sobre cocinar o pasar el aspirador; pero su gran tema de conversación eran los platos por fregar. En pocos años conseguían transformar a los tíos que tenían al lado en neuróticos impotentes y gruñones. Y en ese momento, era matemático, empezaban a tener nostalgia de la virilidad. Al final plantaban a sus hombres para que las follara un macho latino de lo más ridículo. Siempre me ha asombrado la atracción de las intelectuales por los hijos de puta, los brutos y los gilipollas. Así que se tiraban a dos o tres, a veces más si la tía era muy follable, luego se quedaban preñadas y les daba por la repostería casera con las fichas de cocina de Marie-Claire. He visto el mismo guión repetirse docenas de veces. (Las partículas elementales, Michel Houellebecq).

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