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RUTA MUDÉJAR

VIVA 2008!!!!

VIVA 2008!!!! El inicio de año es un buen momento para empezar a realizar todas aquellas cosas que no pudimos realizar durante el anterior. De vez en cuando viene bien quemar todos nuestros barcos fantasmas y mandar todo a la mierda para empezar de nuevo, sin prejuicios ni ataduras. Un besico.

CONSEJO RUTERO PARA EL AÑO 2008

CONSEJO RUTERO PARA EL AÑO 2008
Tatúese un € en el pene y disfrute de cinco ventajas:

1.- Verá crecer su inversión.
2.- Disfrutará moviendo su dinero.
3.- No le importará que su mujer se coma sus ahorros.
4.- Sólo usted decide cómo proteger su inversión.
5.- Sólo usted decide dónde meterlo.

Siempre pensando en usted, le saluda,
EL RUTERO PUTERO

COMEDORES DE COÑOS

No soy amigo de gorronear textos por la red, pero este me lo han enviado por correo (gracias Mikelo) y me ha parecido muy instructivo. Ahí va para que lo disfruteis.

Por cierto, en contra de mi costumbre esta vez las fotos no son mías.

Cuando una mujer encuentra a un hombre que lo come bien ha encontrado un tesoro y no le va a dejar escapar fácilmente. Este es un tipo raro y ella lo sabe. Ni siquiera se lo dirá a sus mejores amigas pues si no le convertiría en el hombre mas popular de la ciudad. Así que recuerda, la mayoría de los tíos pueden follar y generalmente lo hacen de una manera satisfactoria, pero los que saben comerlo bien, lo tienen hecho.

Muchas mujeres están tristes por sus cuerpos. Incluso si tienes a la mujer mas maravillosa del mundo contigo en la cama se estará preocupando por como te gusta su cuerpo. Dile cualquier cosa pero déjala que confié en ti lo suficiente como para dejarte bajar entre sus piernas.

Ahora para y mira lo que ves. Es bonito, ¿verdad? No hay nada en el mundo que haga más única a una mujer que su coño (ni huellas dactilares, ni el iris de los ojos ni ostias en vinagre) , he visto muchos, los hay de diferentes tallas, colores y formas. Algunos están metidos para adentro como el potorrín de una chiquilla y otros tienen los labios gruesos y seductores que salen para darte la bienvenida. Algunos son cepillos enredados de pelo y otros están cubiertos con pelusa transparente.

Las mujeres son mucho más de palabra que los hombres, especialmente cuando se hace el amor. También responden más al amor de palabra lo que significa que cuanto más le hables, más fácil te será hacerle correrse. Así que todo el tiempo que pases manoseando su precioso coño, háblale de el. Ahora, míralo de nuevo, suavemente aparta los labios y mira los labios internos. Incluso chúpalos si quieres. Ahora separa las partes superiores del coño hasta que encuentres el clítoris. Las mujeres tienen clítoris de todas las tallas igual que los tíos tenemos pollas de diferentes tamaños, pero esto no tiene nada que ver con su capacidad de orgasmo. Simplemente significa que la mayor parte de ella esta escondida bajo su prepucio.

Cada vez que toques el coño de una mujer asegúrate de que tu dedo está húmedo (salvo que ella ya esté chorreando, claro). Puedes chuparlo o puedes mojarlo con sus jugos internos, pero asegúrate por cualquier medio de mojarlo, pues tu dedo se quedará pegado a él si esta seco, y eso duele. Pero tú no quieres tocarle el clítoris de cualquier manera, tienes que ir preparando el terreno. Antes de que ella se excite, su clítoris es demasiado delicado para ser manejado. Aproxímate a su coño despacio. A las mujeres les encanta ser incitadas.

La parte interna de su muslo es su punto más delicado. Chúpalo, bésalo, haz dibujos con la punta de tu lengua, acércate peligrosamente a su coño. Hazle que se anticipe a ello. Ahora chupa el pliegue donde las piernas juntan su coño. Acaricia tu cara con su arbusto, cepilla tus labios sobre su raja sin presionar, para posteriormente excitarla. Después de haber hecho esto hasta un punto en el que tu chica esta moviéndose, y tratando de forzar para que te acerques mas a ella, pon tus labios en la superficie de su raja. Bésala suavemente y después más fuerte. Ahora usa tu lengua para separar los labios de su chocho y cuando se abran haz correr tu lengua arriba y abajo entre las capas de carne del coño.

Suavemente separa más sus piernas con tus manos. Todo lo que haces con una mujer y lo que estás a punto de comer tiene que ser hecho suavemente. Fóllala con la lengua, eso también le excita porque por ahora ella quiere que se le preste algo de atención a su clítoris. Compruébalo, mira si el clítoris se ha vuelto lo suficientemente duro como para sobresalir de su cubierta. Si es así, chúpalo. Si no puedes verlo, puede estar esperándote debajo.

Lleva tu lengua hasta la parte superior de su raja y siente su clítoris. Apenas puedes experimentar su presencia, pero si incluso no puedes sentir la diminuta perla, puedes hacerla levantarse chupando la piel que la cubre. Chupa fuerte y presiona dentro de su piel. Suavemente separa los labios del coño y mete tu lengua contra el clítoris, cubierto o no. Hazlo rápidamente. Esto provocara que sus piernas se estremezcan. Cuando sientas que está alcanzando el orgasmo pon tus labios en forma de O y toma el clítoris con tu boca. Empieza a chupar suavemente y observa la cara de tu chica y su reacción. Si puede soportarlo, empieza a chupar más fuerte y si le mola chupa más fuerte todavía.

Ve con ella. Si levanta la pelvis en el aire con la tensión del orgasmo viniendo, muévete con ella, no pelees.

Espera y mantén tu caliente boca en su clítoris. No le dejes ir. Esto es lo que estará diciendo también: ¡NO PARES, NO PARES NUNCA!!! Hay una razón para ello. La mayoría de los hombres se paran demasiado pronto. Igual que la mamada de una polla, esto es algo sobre lo que merece la pena aprender, y hay que aprender a hacerlo bien.

Conozco a un hombre que es un asqueroso follador. Simplemente asqueroso. Pero puede comer un coño mejor que nadie que conozca y nunca tiene problemas para conseguir una cita. Las chicas se abalanzan sobre él.

Esta es la zona contra la que frotas cuando te la estas follando.

Coge dos dedos. Uno es muy fino y tres demasiado anchos por lo tanto no puedes profundizar. Asegúrate de que están húmedos para no irritarle la piel. Deslízalos hacia adentro, al principio despacio y después más rápidamente. Fóllala con ellos rítmicamente. Acelera solo cuando ella lo hace. Escucha su respiración, ella te permitirá saber lo que hacer.

Cada mujer es única. Puedes tener una cuyos pezones se endurecen cuando se excita o solo cuando le viene el orgasmo. Tu chica se puede poner colorada o empezar a temblar. Consigue conocer sus síntomas y serás su amante más sensible.  Cuando ella empiece a tener un orgasmo, por Dios, no dejes escapar ese clítoris. Persevera. Cuando empiece a decaer del primer orgasmo, presiona tu lengua contra el lado inferior del clítoris dejando que tus labios cubran la parte superior. Mueve tu lengua hacia adentro y hacia afuera de su coño.

Si tus dedos están dentro, muévelos también un poco, aunque suavemente, pues todo es extremadamente sensible especialmente ahora. Si juegas tus cartas correctamente conseguirás múltiples orgasmos de esta manera. Una mujer esta excitada una hora entera antes de tener un orgasmo. ¿Te das cuenta del impacto total de esta información? ¿El potencial? A una mujer se le cronometraron 56 orgasmos de un tirón. ¿Sabes el efecto que tendrías en una mujer a la que le produjeses 56 orgasmos? Sería tuya siempre que la quisieras.

El último consejo que te doy es: después de haberla hecho correrse, hazla tu esclava dándole la mayor comida que haya tenido nunca. No le dejes sola precisamente ahora.  Háblale, acaricia su pecho y su cuerpo con delicadeza, continua haciéndole el amor suavemente hasta que se haya calmado. Un hombre puede marcharse e irse a dormir en el mismo suspiro sin sentir remordimiento, ningún sentido de perdida. Pero una mujer por naturaleza requiere alguna sensibilidad de su amante en los primeros momentos después del sexo.

El sexo oral puede ser la mas excitante experiencia sexual que puedes tener. Pero es lo que tú haces. Tómate tu tiempo, practica a menudo, presta atención a los síntomas de tu amante y sobre todo, diviértete.

RUTERO EJEMPLAR

RUTERO EJEMPLAR

TRANSCRIBO LA SIGUIENTE NOTICIA LEÍDA EN ELMUNDO.ES

JUAN IGNACIO IRIGARAY

BUENOS AIRES.- Cada mañana el chófer (ver foto) de la escuela pública del paraje rural 'Pago (sitio) del Deseo' pasaba a recoger por Saladas, el pueblo más próximo, a las seis maestras del colegio. El viaje de 15 kilómetros de recorrido solía ser rápido, pero a veces se retrasaba porque el grupo hacía honor al nombre de la localidad.

El conductor del autobús, de 35 años, detenía la marcha y se entregaba a su faena favorita: sexo en la carretera con las 'pasajeras' de su autobús, de edades comprendidas entre los 30 y los 40 años -cinco de ellas casadas y con hijos-, que se dejaban incluso fotografiar con la cámara del teléfono móvil. Varias de ellas, además de acceder a la solicitud, lo hacían de cara al objetivo y sonrientes.

Aquellos momentos de solaz y esparcimiento están documentados en varias fotografías que circulan a través de la web. Las subió a su blog la novia despechada del conductor, destapando el nombre y los apellido de las protagonistas, después de descubrir las instantáneas mientras curioseaba en el ordenador de su prometido.

"El hombre archivaba las fotos en su correo electrónico y se les escaparon de las manos cuando su propia novia abrió la casilla y comenzó a difundirlas entre sus amigos a través de Internet y de celulares", relató Telmo Fernández, periodista de la radio local 'La Cueva'.

La llamada 'orgía de las maestras'

Si bien las fotos muestran actos sexuales de a dos, entre los pobladores de Salada -ubicado a 1.000 kilómetros al norte de Buenos Aires- no paran los rumores de que el alborozo desembocó en una función colectiva, con varios de los protagonistas en acción simultánea.

Así pues, la denominada 'orgía de las maestras' ha revolucionado al pueblo. "Se trata de algo que mantiene a la gente de Saladas muy inquieta y curiosa porque son docentes casi todas casadas que viven en el pueblo, donde todos nos conocemos", agregó el informador.

Pero en menos de 24 horas, este miércoles, la noticia ya es comentario nacional en toda Argentina. Por eso, el director educativo de Nivel Inicial, Luis Antonio Daniel, confirmó que el Ministerio de Educación ha iniciado un sumario administrativo contra las seis maestras. Aunque no pasaría a mayores, se especula, porque los hechos ocurrieron fuera de la escuela.

Un adolescente de 18 años ingresó al hospital de Saladas afectado por un ataque de nervios porque se sorprendió al ver que sus amigos tenían las fotos de su madre y el chófer en plena sesión de sexo. Y varios de los matrimonios de las educadoras involucradas ya han roto relaciones.

Entrevistas a las docentes

La emisora 'La Cueva' difundió sendas entrevistas a dos de las maestras, que ejercieron su derecho a dejar en reserva la identidad. "Somos todos seres humanos, nadie está libre de cometer algún error o de pisar alguna piedra en su vida. Lo que no mata fortalece", comentó la mujer

"Se lastimó a mucha gente, a muchas familias. Esto no quedará así. Tenemos que salvaguardar la familia, es una cuestión privada", dijo la otra maestra, casada y con hijos, que reconoció haber mantenido relaciones sexuales con el chófer y desligó a la escuela, porque "no tiene nada que ver", según dijo.

Además, disparó contra sus vecinos: "ojo con la hipocresía, acá en Saladas han ocurrido siempre muchas cosas. El que esté libre que tire la primera piedra."

Y lamentó que "acá se cometió un delito, que es el robo de propiedad privada e invasión de la privacidad al ser esas fotos expuestas. Porque nosotros no sabemos fehacientemente de dónde salieron, la Justicia se va a encargar de investigar".

Otra de las involucradas -soltera- reconoció, resignada, que dio su consentimiento para ser fotografiada, aunque aclaro que "no sabía que era para bajar en su correo". Y aclaró: "Siempre me dijo que era para bajar en su celular que tenía un código que nadie miraba, solamente él".

Mientras tanto, el que se 'hizo humo' desapareciendo de Saladas y de cuanto sitio solía frecuentar es el chófer, oriundo de Buenos Aires. Los vecinos cuentan, entre risas, que hay más de un marido buscándolo para conversar.

 

A veces me planteo si los fantasmas existen. Hace poco me encontré uno en el reloj de fichar del trabajo. Tenemos que quedar un día a tomar un café –me dijo.
Claro que sí, ¡cómo no! (perra histérica –pensé yo).
Te buscaré en el listín y te llamaré para quedar.
Muy bien, ya nos veremos –con mi clásica sonrisa de contigo no quedo aunque seas la única mujer del mundo –las cosas claras.
Esta conversación tiene una fácil explicación, al poco de llegar a Teruel conocí a una chica con la que empecé a quedar, enseguida me empezó a cercar con llamadas constantes…, yo estaba en un momento de renacimiento y me pareció una forma de encauzar de nuevo la vida. Hasta cierto punto tuve un principio de ilusión. Cuando la relación parecía que podía ir hacia algo más comenzaron las histerias, los pulsos, los hoy no me apetece, los no me comprendes… Yo no entendía nada, para mí la vida es muy sencilla.
Un domingo al volver, el semáforo de Calamocha se puso en rojo y tuve que parar, miré a mi derecha y leí en grandes neones “Bahía Club”, entonces me dije a mi mismo ¿por qué no?, y entré.
A veces pienso que ella ha sido la mujer de mi vida, gracias a ella descubrí las putas y comenzó la leyenda.

HORROR EN EL CLUB

HORROR EN EL CLUB

Hace unos días quedé con mi amigo invisible (en adelante Sr. Raro) para visitar los antros del placer de una céntrica calle zaragozana. Como en toda ruta turística que se precie la cosa se lió un poco. Al final acabamos por San José. Allí hay un club que hacía tiempo me tenía mosca, el Sarahay, popularmente conocido en el barrio como el Sarita, nombre de pila de su dueña, de 63 años de edad. Esta información tan precisa la conozco de labios de una excompañera de trabajo que vive por la zona, con lo cual cualquier acercamiento al lugar de autos tiene también su pequeña dosis de riesgo. Por su parte, el Sr. Raro también tenía grandes inquietudes por conocer los interiores del Sarita, pero se haya gravemente impedido para entrar por circunstancias que no vienen al caso, por lo que me insistió mucho en que le informara de la excursión vía blog.

En cumplimiento de tan ingrata misión procedo a informar someramente de los hechos allá acaecidos. La puerta de entrada del Sarita ya es de por sí ligeramente oscura, una enorme puerta de madera negra dentro de un gran hueco en la pared, sólo un pequeño letrero, patrocinado por una bebida con burbujas desatascantes, levemente iluminado, parece indicar la entrada de un bar cutre. ¿Qué le vamos a hacer? ¡Adentro!. Una enorme cortina negra de varias toneladas de peso recibe al intruso, cuando la superas descubres ¡el horror! La cortina debe estar puesta para evitar que des un paso atrás, te envuelve, te atrapa, no hay marcha atrás. Casi no hay clientes. A mi izquierda descubro a dos abuelos bebiendo con una fulana bastante recia ella. A la derecha dos fulanas que parecen salidas del show de Benny Hill. Enfrente la tipa de la barra inquiere -¿qué quieres beber?

Momento importante, sólo hay dos alternativas. Lo lógico sería pirarme, pero yo he venido a investigar y no voy a defraudar a mis lectores.

Un zumo de tomate, gracias –digo, sin inmutarme (hay que ser profesional).

Me voy al baño (alguno ya estará pensando que simplemente me quedé por mear, pues no, listos). Después de desalojar líquidos se vive el primer momento de tensión de la noche. ¡La puerta no se abre! ¿Qué hago? ¿Le pego una patada? ¡Yo encerrado en el baño de un club!, ¡Dios mío!, la verdad es que nunca se acaba de tocar fondo. Pico discretamente en la puerta. Al poco… ¡espera mi amor! Es que esta puerta se atasca un poco, un par de tirones y al final consigo abrirla (un poco más y me quedo con el pomo en la mano). Bueno, al fin libre me dirijo nuevamente sediento a la barra, perseguido por mi medio salvadora (debe esperar su recompensa).

¡Qué tal fortachón! –me dice (encima cachondeo), me invitas a una copita.

Lo siento cariño, pero es que soy pobre (esto las deja secas).

Bueno entonces si quieres podemos hablar…

¿De qué quieres hablar?

De lo que tú quieras, mi amor… si quieres podemos hablar de sexo. (Con voz dulce de acento extraño).

¿De dónde eres?

Nací en Cuba, pero hace diecinueve años que vivo aquí, mi papá era sevillano, soy hispanocubana (vaya, vaya pensé yo, me voy a largar pronto de aquí). Nací en Pinar del Río.

Yo he estado por allí, estuve en el parque nacional de Viñales.

¡Ah! Y ¿cuántas cubanas te follastes?

Mogollón, y todas más delgadas que tú. (En estos ambientes la bordería es fundamental, si no te comen).

Entonces te dejo, hay más chicas en el local (las mujeres siempre buscan que te sientas culpable, ni caso).

No te vayas, puedes quedarte hasta que termine el zumito –le digo mientras le magreo las lorzas. Por lo menos está dura como una piedra –pienso para mis adentros.

¡Ay! ¡me vas a poner cachonda! (el truco del almendruco), ¿Vienes mucho por aquí? (típica pregunta de puta para saber cuanto te puede timar).

No, es la primera vez (esta respuesta es un error clásico, hay que contestar siempre que sí, para que sepan que no te chupas el dedo), ¿y tú? –le preguntó con sonrisa cabrona.

Pues aunque no te lo creas –me dice la lumi, no vengo mucho, sólo cuando necesito dinero, porque yo he trabajado en el hospital de limpiadora, pero lo dejé porque tengo los riñones fatal.

Ah!! Claro, limpiar pollas es mejor que limpiar quirófanos, y aquí además no te duelen los riñones, pensé yo mientras se los palpaba.

¿Y ahora estás buscando otro trabajo menos cansado?

No, estoy cobrando el paro –me dice.

(¡Hija de puta! ¡Estafando a los españoles! Esto es lo que me faltaba por oír en un club, una puta cobrando el paro, se me salían los ojos de las órbitas).

Para disimular mi indignación le dije algo así como que enseguida la llamarían del paro para ofrecerle trabajo.

Me envían cartas casi todos los días –me contestó, pero yo paso porque sólo me mandan mierda, cosas de limpieza y de cuidar viejos.

Claro, claro... (Debe querer trabajar de ingeniera).

La conversación siguió por otro tipo de derroteros y calentamientos, pero creo que a mis lectores les interesan otro tipo de cuestiones que procedo a resumir a continuación.

Andaba yo alargando la conversación por si salía otra tipa más follable, pero parece ser que aquél día (y me temo que siempre, amiguitos: no vayáis al Sarita) había lo que había y no me iba a ir del club sin conocer lo más interesante de los antros del placer: las habitaciones. Mi deber es informar, y si para ello hay que tirarse a una mujer con sobrepeso, uno se sacrifica (uno no es Dios y de vez en cuando le sucede alguna de estas). El caso es que la chica me calentó ligeramente con su sensual voz, duras tetas y fresca fragancia.

Hecho un mar de dudas propuse pasar a la acción. Sígueme morito –me dice.

Mecagüen tu puta madre –pienso yo, te voy a deshacer zorra cabrona.

La sigo por un pasillo de no más de un metro de ancho (pasó sin rozar, que conste) que hay entre el puto baño en el que me quedé encerrado y el principio (o final) de la barra. Sorteando el teléfono (tamaño cabina) que hay en la pared se llega al final del pasillo (no habrá más de tres metros), donde hay dos puertas, abre la de la izquierda y me invita a pasar.

Fiel a mi estilo me abalancé sobre sus melones, sacándoselos fuera con una habilidad digna del increíble Hulk. Cuando ya estaba sobre ella, sobando todo lo sobable me doy cuenta de que la habitación tiene dos puertas, una de ellas da a la barra y está abierta (sólo una cortina impide ver la barra), mejor, que aprendan.

Uy, mi amor, vamos a lavarnos -dice. En estas yo ya me había quitado toda la ropa y le digo, vale: chúpamela.

Ay no, vamos al lavabo.

¿Qué lavabo? Aquí no hay bidé.

En esto que se levanta y abre la puerta, saliendo en porretas al pasillo y abriendo la puerta de enfrente donde está el lavabo.

¡Ostias qué bueno! Salgo enhiesto al pasillo donde hay otra lumi hablando por teléfono, se me queda mirando y con la lengua me hace señas de lo que me he perdido. Yo educadamente la invito a entrar, pero no se decide.

Después de las abluciones rituales vuelvo a cruzar el pasillo, esta vez descubro el truco: las puertas se abren en direcciones opuestas para que puedas cruzar el pasillo sin que te vean.

Una vez dentro agarro a la lumi y la tumbo en la cama a la vez que la acerco la cebolleta a la boca para su disfrute personal. Me la chupó bastante aceptablemente un buen rato, luego me la trabajé razonablemente en estilo misionero, como debe hacerse con las gordas.

La tía se lo pasó bastante bien, seguro que en la barra oían sus gemidos, corriéndose de manera bastante generosa (y encima cobró, manda cojones a lo que ha llegado el español medio).

Para agradecerme mis servicios decidió comerme la cabeza un rato mientras nos vestíamos. Pues resulta que, según ella, Roldán (sí, el que mangó millones con pala) es cliente habitual del Sarita y cada vez que se deja caer por allí las pone de champán hasta el culo, se las lleva al Meliá y encima no se las folla, por supuesto paga España. O sea, que he debido follar con la hija de la que salía en la famosa foto del interviú con el osito.

Así fueron las cosas y así se las hemos contado. Seguiremos informando. Atentamente, Rutero: el reportero putero.

SATISFACTION

Otro día más. Hoy me acuesto satisfecho. En el trabajo la cosa pinta bien, hoy almorcé con Carlitros. Esta tarde estuve viendo una película de las que merecen la pena, Estación Central de Brasil. Por la tarde quedé con Brone, el plan era ir a La Masía y luego al cine. He subido con una colombiana de pecho descomunal que me hacía tilín desde hacía tiempo. Buen negocio. Cubaneo del bueno, bueno. La tía sabe mover sus tetas, parecía que estuviera haciendo una pizza con el peperoni dentro. La peli era La Torre de Suso, comedia melodramática con final moñas, o sease, película comercial (esta peli va a ganar unos cuantos Goyas). Tiene buenos momentos cómicos (Javier Cámara es de lo mejor) y algún que otro momento interesante de esos de padre ausente y madre castrante. Se puede ver, es agradable, pero no es necesario ir al cine a verla. He vuelto cansado y con hambre a casa, pero Luis me ha dado tortilla de la futura madre de sus hijos. No puedo entender porqué Mick Jagger era incapaz de obtener satisfaction. Hasta mañana.

BANANERO

JO QUE NOCHE

Mientras disfrutaba del habitual muermo al que nos tiene acostumbrados el mejor equipo de baloncesto de la ciudad recibí una llamada de Al que alteraba mis inmediatos planes de pajilla y camita. Quedé con Al + M.A en la Morrisey para echar un trago. Inmediatamente propuse hacer una visita a un bar de brasileñas que hay en el Rollo, pero aún no había terminado de formular la sugerente invitación cuando me ví literalmente arrastrado hacia el citado bar a pesar de que imploré certeramente acerca de lo temprano de la hora, ya que los clubes todavía no han cerrado. Efectivamente, no había nadie (habrá que ir otro día a mejor hora). Tras esta pequeña decepción entramos en un bar con un llamativo cartel en la puerta en el que anuncia pasión, sensualidad y no sé que más… resultó que eran bocadillos. Como M.A se iba a casa nos acercó a la zona de Conde Aranda. Primero tratamos de entrar en el Tempus, un club en el que hace mucho que tengo curiosidad por entrar y al que nunca entro porque abre de día y está en una avenida por la que pasan todas las putas líneas de autobús que van a mi trabajo, pero aunque eran las doce de la noche ya había cerrado. Propuse ir a cotillear en su defecto a uno que me recomendó mi amigo Diego para la hora del almuerzo (ten cuidado con las escaleras que son muy empinadas, a ver como justificas un accidente en horario de trabajo), el Damas (buen nombre para un puti). Buena recomendación del colega Diego, salvo cuatro o cinco basuras el resto están bastante bien, sobre todo tres, una búlgara de vicio. Lamentablemente, el negocio, también diurno, estaba cerrando. Al se puso un poco nervioso pues una compañera de curro vive en el bloque de al lado y le temblaban las piernas sólo de pensar en poder encontrársela a la salida. Es que la gente no se relaja. Salimos un poco salidorros, esto no puede quedar así, vamos a por el coche y vámonos al Madrazo. Llegados allí estaban abiertos los cinco clubes de la calle (para los que no lo conozcáis os diré que el Madrazo está en la carretera de Logroño muy cerca de Zaragoza, es un desvío por un camino agrícola sin iluminar…. Y de repente ¡parecen Las Vegas en versión puti!). Entramos en el Sire, ninguna de las fulanas se parecía ni por asomo a las de la página web… decepción, pero ya que estamos aquí. Me fui al baño y cuando volví una fulana con pantalón vaquero tenía rodeado a Al. ¡Joder! Debe estar borracho, la está magreando….¡Dios! le ha metido la lengua. En esto que se me acerca una fulana un poco mayor, con buen tipo, pero… fea. Tal cual, nosequé, por aquí… la tipa me empieza a comer la oreja con una habilidad y rapidez sorprendente. ¿Esto también lo haces con la polla? –le pregunté. Mejor –me dice. Veo que Al sigue a lo suyo. Bueno, pues puedes continuar con la oreja –le dije mientras echaba un trago a la coca-cola. La tipa sobaba bien, manos hábiles, mientras me devoraba el cuello con esa especie de voraz lengua bífida que disipó todas mis dudas acerca de si mandarla a la mierda o no (la verdad es que la brasileñas suelen currárselo bastante bien). Como ya iba siendo hora de darle de comer a la hambrienta pedí pase de pernocta y entramos a la habitación por llamarle algo al cuartucho de mierda donde me metió. Allí la arrinconé contra la puerta, mientras le metía la mano en las bragas, dándole unos morreos, para que se fuera dando cuenta de que soy un hombre ocupado al que no le gusta perder el tiempo. Enseguida se dio por aludida y me lavó con rapidez la poronga y fue de inmediato a tumbarse de lado al catre. Ahora voy a probar lo que es bueno –pensé mientras de pie le arrimaba la verga a la boca. Aún no había llegado cuando en un movimiento sorpresivo sacó su lengua y en un visto y no visto recorrió todo el paquete de costa a costa. Guau!. Impresionante la mamada sin manos, aquello fue un sin vivir durante unos minutos eternos, prácticamente sin boca, sólo su lengua caliente. Condón y a meter (postura misionera, todo sea por evangelizar a la grey). Bien, sin más, estaba hambriento. Justo antes de correrme se corrió la tía y apretó las ingles jodiéndome lo mejor, pero bueno no estuvo mal. Me quedé tumbado mientras se me abrazaba en plan serpiente acariciándome. Le aviso: ten cuidado dónde tocas que esto puede resucitar. Si quieres que resucite lávatela –me dice. Obedientemente me lavé y me tumbé en la cama. Ella se puso de rodillas entre mis piernas y comenzó el trabajo. Esta vez la lengua desapareció –quizás el cansancio hizo mella, y realizó el trabajo con boca (sin manos también). Fueron más de diez minutos de brega, impresionante faena. No podía más, sácame la leche –le digo. Tocan a la puerta, se acabó la media hora. Si quieres correrte –me dice, mientras se pone a cuatro patas, tendrás que follarme. No me lo pienso, me quiero morir, arreones intensos, minutos de vértigo, ¡cómo aguanta la jodida!, no puede más y agacha la cabeza mientras agarra la almohada con las dos manos, empieza a gemir (segundo toque), ¡sigue!, agarro los glúteos con fuerza, ya viene, arreo un poco más apuntando hacia arriba (como debe ser!)… y siento como sale el chorrito a lo largo del tubo. Me quedé bien.

GOLPE POR GOLPE

Yo, como Jardiel Poncela, siempre tengo la venganza dentro del armario. Sufra usted Sr. Siluro.