Javier Marías (Mañana en la batalla piensa en mí)
Mañana en la batalla piensa en mí, y caiga tu espada sin filo.
Mañana en la batalla piensa en mí, cuando fui mortal, y caiga herrumbrosa tu lanza.
Pese yo mañana sobre tu alma, sea yo plomo en el interior de tu pecho y acaben tus días en sangrienta batalla.
Mañana en la batalla piensa en mí, desespera y muere.
Un príncipe no puede observar todas aquellas cosas por las cuales los hombres son considerados buenos, ya que a menudo se ve obligado, para conservar el Estado, a obrar contra la fe, contra la caridad, contra la humanidad, contra la religión. Tan importante como ser bueno es saber entrar en el mal cuando hay necesidad. Esta es una enseñanza válida para cualquier aspecto de la vida, la utilización eficiente e inteligente de nuestro lado oscuro nos puede hacer la vida más luminosa, hay que saber cómo, cuando y dónde dar el golpe en la mesa o la negativa por respuesta. La gente que sólo obra por buena voluntad sólo trae desgracias, hay que ser profesional coño!!