CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA
Luis reventó. Iniciamos la marcha sobre las 8:20 desde el refugio de Pineta a unos 2220 metros de altitud. La primera dificultad la encontramos para atravesar el río Cinca con demasiada agua para la época del año en que nos encontramos. Tuvimos que descalzarnos para tomar un baño de agua helada. Inmediatamente nos internamos en el bosque empezando a ascender por una pendiente muy pronunciada. Luis comenzó a imponer un fuerte ritmo de ascensión, los demás le seguíamos sudando a chorros y con el corazón palpitando entre los dientes. A las 9:20 ya habíamos ascendido 278 metros, teniendo en cuenta la pendiente salvada, que era nuestra primera excursión del año, las innumerables paradas realizadas (más de cuatro) y que la media montañera (para gente habituada) es de 300 metros a la hora, lo raro es que estuviéramos vivos. Cuando salimos del bosque iniciamos la ascensión en zigzag hacia el collado de Añisclo. Luis un poquito más “relajado” se fue quedando a la cola y cedió el control de la ascensión a gente más sensata. Conforme se asciende el paisaje se va haciendo cada vez más espectacular, el valle de Pineta va quedando cada vez más abajo y a la altura de nuestros ojos nos paramos a contemplar los llanos de La Larri (qué recuerdos, cuantas emociones se agolpan en nuestra memoria, aquellas excursiones con los scouts....). Proseguimos la excursión, quedan mil metros más hasta el collado. La ascensión continua en un zigzag continuo por un terreno firme sin dificultad alguna, pero muy empinado. A unos cien metros del collado aprovechamos el vivac que alguien ha improvisado debajo de una gran piedra para reponer fuerzas a la sombra y comer algo sólido. Alguno da la impresión de que se levantará con dificultad. A las 13:15 llegamos al collado (2553 metros), viento fuerte y espléndida vista del cañón de Añisclo y de la Cresta de las Olas (en la foto detrás del grupo). Tras un breve descanso y las consabidas fotos iniciamos la bajada con cuidado por lo empinado de la pendiente. Cuando llegamos a la altura de los llanos de La Larri decidimos no volver por el mismo sitio sino virar a la derecha por la faja Tomosa hasta la cascada del Cinca (una vuelta bastante considerable). Antes de tomar tan trascendente decisión hubo un pequeño debate sobre el camino a tomar ya que el estado físico de uno de los componentes del grupo parecía preocupante.
Una pareja que venía de la cascada vino a sacarnos de dudas, les preguntamos cuanto tiempo había hasta la cascada y ella (un poco fuertecita) nos comentó que unas tres horas. Oído esto Salam resucitó físicamente y comentó, si ella lo ha hecho en tres horas a nosotros nos costará hora y media, vamos. El razonamiento parecía convincente, por hora y media más no íbamos a dejar de ver la cascada (espectacular por cierto). Emprendimos la marcha por la faja Tomosa poniéndome al frente del grupo y marcando un ritmo cansino para recuperar y poder disfrutar del paisaje. A los pocos minutos Salam me retiró los galones de mando: vas muy despacio déjame pasar (dios mío pensé, nos va a matar). Aquella faja parecía no tener fin, estuvimos unas dos horas andando sin prácticamente descender un metro, alrededor de los 1900 metros. De repente, Salam se apagó y empezó a arrastrar sus lorzas, tuvimos que dejarlo bastante atrás e ir esperándolo de vez en cuando. Antes de llegar a la cascada hay un paso con cadenas que se desciende fácilmente, pero a partir de ese momento el camino resultó una pesadilla... para Salam, por supuesto. La cascada es una caída de casi doscientos metros, magnífica vista (ver foto). A partir de aquí el camino va buscando la unión con el camino que sube al Balcón de Pineta perdiendo altura de forma vertiginosa. Pasada la unión de los caminos te internas en otro bosquecillo hasta llegar de nuevo al barranco y poco después a una pista que conduce al Parador Nacional. Antes de acabar el bosquecillo y en vistas de que aquello avanzaba poco y se hacía de noche Julio y yo nos adelantamos para ir a buscar los coches al refugio y así evitar sufrimientos innecesarios, en forma de tres kilómetros de carretera a Salam. Una bonita excursión que acabó con unas bien merecidas cervezas a las 19:20 horas (11 horas, no está mal). Si alguien tiene un interés especial en saber como acabó Salam puede ver su foto pinchando a la derecha en Temas (AL MONTE).
PARA CONOCER A ALGUIEN DEBES LUCHAR CONTRA ELLA
Aunque haya pasado mucho tiempo, hoy recuerdo aquella noche como si hubiera sucedido hace una hora. Cuando nos acostamos me dijo, estoy cansada, no quiero follar. Pero yo, cuando estoy en la cama con una mujer no puedo evitar el contacto, por eso la empecé a acariciar... ella insistió en que no quería (pues bien empezamos pensé, mañana la mando a tomar por culo) y yo le dije, pues vale, me di la vuelta, hasta mañana y apagué la luz. Al instante ella me estaba acariciando y pidiéndome hablar. Yo le expliqué que la deseaba mucho y que por eso quería hacerle el amor. Ahí quedó la cosa, apagué la luz y nos dispusimos a dormir como siempre, abrazados. No pude evitar comenzar a acariciarla y a sobarle los pezones, todo muy despacio (pasó mucho tiempo). La daba besitos, la acariciaba las manos, el cabello... y ella poco a poco se iba convulsionando y yo, aguantándome (dispuesto a aceptar su decisión, por supuesto, yo soy un caballero), notando su excitación. Yo seguía a lo mío (impasible), con mis caricias y demás, hasta que ella tomó mi mano y me la fue llevando hacia su sexo (yo no quería, pero soy de naturaleza dócil), poco a poco mis dedos fueron entrando en acción calentando el témpano hasta que se abrió del todo y pude meterle los dedos en un charco de placer. Entonces ella se empezó a refrotar contra mi verga y yo me puse encima aceptando el juego (si no quieres follar no seré yo quien te fuerze) hasta que ella no pudo más y cogiendo la polla con su mano se la introdujo para que le hiciera el amor. Fue fantástico, siempre lo recordaré, siempre la recordaré. Es una lástima que la relación acabara. No me quedó otra salida que decirle adiós, cada persona debe recorrer su camino (aunque sea doloroso) y los nuestros se separaron tanto que no nos dejó elección, espero que tengas un buen recuerdo de mí. De plegarme a sus deseos hubiera acabado siendo un pelele ridículo en sus manos y yo acabaría odiándome a mí mismo y a ella, yo debo buscar otro camino porque quiero protagonizar mi vida. Has apostado fuerte y te has equivocado. Las jugadas a veces no salen bien y es difícil hacerle un caño a un buen defensa como yo. Lo siento bonita, no coló.
LA COHJURA DE LOS NECIOS JOHN KENNEDY TOOLE
-¿Qué andas murmurando ahí dentro, chico? –preguntó su madre al otro lado de la puerta cerrada.
-Rezo, madre, rezo –contestó, furioso, Ignatius.
-El patrullero Mancuso viene hoy a vernos por lo del accidente. Será mejor que reces una plegaria por mí, cariño.
-Oh, Dios mío –murmuró Ignatius.
-Creo que es maravilloso que reces, niño. No sabía qué podías hacer tanto tiempo ahí encerrado.
-¡Lárgate, por favor! –gritó Ignatius-. Me estás estropeando el éxtasis religioso.
Saltando vigorosamente de costado, Ignatius percibió que ascendía por su garganta un eructo, pero cuando abrió esperanzado la boca, sólo emitió un leve soplido. Aun así, los saltos tuvieron ciertos efectos fisiológicos. Ignatius acarició la modesta erección que apuntaba en las sábanas, la atrapó con la mano y se quedó quieto intentando decidir qué hacer. En esta posición, con el camisón rojo de franela alrededor del pecho y el vientre inmenso hundiéndose en el colchón, pensó con cierta tristeza que, tras dieciocho años con aquella afición, ésta se había convertido en sólo un acto físico mecánico y repetitivo, desprovisto de los vuelos de la imaginación y de la fantasía que había sido capaz de conjurar en otros tiempos. En una ocasión, consiguió convertirlo casi en una forma artística, practicando su afición con la habilidad y el fervor de un artista y un filósofo, un erudito y un caballero. Aún había ocultos por la habitación varios accesorios que utilizara en otros tiempos: un guante de goma, un trozo de tela de un paraguas de seda, un tarro de Noxema. El guardarlos de nuevo una vez concluido todo, había empezado ya a resultar demasiado deprimente.
Ignatius manipuló y se concentró. Al final, apareció una visión: la imagen familiar de un gran perro pastor escocés al que tenía gran cariño y que había sido suyo cuando estudiaba en el liceo. ¡Buf! Ignatius casi oyó a Rex ladrar de nuevo. ¡Buf! ¡Buf! ¡Aaggr! Rex parecía tan vivo.... Se le cayó una oreja. Ignatius jadeó. La aparición saltó una valla y cazó un palo que alguién lanzó en medio de la colcha de Ignatius. Cuando la piel blanca y tostada se aproximó más, los ojos desorbitados de Ignatius bizquearon y se cerraron y se desplomó lánguidamente entre sus cuatro almohadas, deseando que hubiera algún pañuelo de papel en la habitación.
NO ES LO MISMO
No es lo mismo decir tengo/soy lo que me gusta que decir me gusta lo que tengo/soy. Nadie tiene todo/ni es lo que le gustaría, pero en general si les gusta, aunque sea poco, lo que tienen/son. El verdadero drama se produce cuando ni siquiera te gusta lo que tienes/eres, eso genera insatisfacción y sentido de la derrota (prematuro) porque lo que si es seguro es que nunca tendremos/seremos todo lo que nos gusta (acaso sea simplemente porque eso no existe). Como dice Hillel, si yo no soy para mí ¿quién es para mí? Si yo no soy para los demás ¿quién soy?. Es difícil mantener un EQUILIBRIO entre el sano y natural egoísmo y la sana y natural (y necesaria) entrega a los demás. Quizás la respuesta esté en el RESPETO a uno mismo y al otro. Sólo con respeto podemos obtener equilibrio y por lo tanto la felicidad que nos hace sentir en un estado de SATISFACIÓN (simple química mental). Pero previamente a todo lo anterior, todo comienza en el momento del AUTOCONOCIMIENTO interior, es un momento crítico pues debemos sentarnos ante el telón de nuestro corazón (con angustia decía Rilke) y levantarlo, ¡que corra el aire!. ¿Qué es lo que realmente deseamos? ¿Nos aceptamos como somos?. Esta es la cuestión deseo-aceptación. Pero también tenemos que descubrir nuestros LÍMITES, ya que los deseos por definición son ilimitados.
DESPEDIDA DE LA RUTA
Como todos sabéis ya he abandonado Teruel, dejo la carretera y me sedentarizo en la ciudad. El jueves decidí despedirme de la ruta a lo grande haciendo un trío en el Bahía de Calamocha con Sara (foto) y Sheila. Allí fui con mi cámara dispuesto a inmortalizar el momento rutero final, pero no fue posible, Sheila ya no está por aquí. Dios mío, qué putada, estas mujeres se mueven más que los precios. Tuve que hacer una despedida ajustada a mi manera de ser, sencilla pero con sentimiento, qué coño!!!. Seguiremos informando, la ruta es como la energía, nunca se destruye, sólo se transforma. Todas las convicciones firmes están llamadas a realizarse.
LA EXTRAÑA PAREJA
Cuando me ven por la escalera los vecinos me preguntan si ya me voy a instalar en la casa. Yo les digo que sí, que será en breve. Qué bien !!. me dicen y a continuación, siempre preguntan, ¿pero vivirás tu sólo?. Yo les contesto, no de momento compartiré piso con Luis. Esta es la cara que se le quedó a la última que preguntó, creo que les llama la atención las múltiples actividades sociales de Luis, qué se vayan preparando (todavía no conocen las mías).
ADIÓS TERUEL
Cambiar de vez en cuando de trabajo te mantiene con el nivel adecuado de ilusión-decepción, te hace estar vivo y descubres que todos los obstáculos se superan, que uno se puede adaptar siempre que ponga de su parte y qué coño que la vida es bonita, es bonita la vida.
EL MUNDO
-¿Qué es toda esta basura que hay por el suelo, Ignatius?.
-Eso que ves es mi visión del mundo. Aún tengo que estructurarlo en un conjunto, así que mira bien dónde pisas.
LA MENTE Y EL CUERPO
¿Qué importancia tiene la posición de mi cuerpo? Cualquiera que sea mi mente sigue trabajando. (Alicia a través del espejo) Mi cuerpo está acá pero mi mente está allá, lo importante de la mente es que te permite evadirte de todo, hasta del dolor, y aceptar las cosas como son: salvajes, sin control. Has de aceptar lo que venga, sin acritud, sin sentirte peor o mejor, las cosas vienen así y así son, no puedes hacer nada, no está en tu mano, espera tu oportunidad.
LA CONJURA DE LOS NECIOS JOHN KENNEDY TOOLE
El patrullero Mancuso bajaba despacio por la calle Chartres ataviado con medias de malla y un jersey amarillo, atuendo que el sargento le había dicho que le permitiría detener sospechosos auténticos y de fiar, en vez de abuelos y chicos que esperaban a sus mamás. Aquel atuendo era el castigo del sargento. Le había dicho a Mancuso que a partir de entonces tendría por única misión la de detener a tipos sospechosos, que la comisaría central de la policía tenía un guardarropa con disfraces que permitiría a Mancuso ser un personaje distinto cada día. El patrullero Mancuso se había puesto las medias de malla delante del sargento, que le había sacado a empujones de la comisaría y le había dicho que como no se espabilara lo expulsarían del cuerpo.
En las dos horas que llevaba recorriendo el Barrio Francés, no había capturado a nadie. Dos cosas, sin embargo, le habían dado ciertas esperanzas. Había parado a un hombre que llevaba una gorra y le había pedido un cigarrillo, y el hombre le había amenazado con hacerle detener. Luego, abordó a un joven que vestía trinchera y sombrero de señora, y el joven le había dado un bofetón y se había esfumado.
Cuando el patrullero Mancuso bajaba por la calle Chartres acariciándose la mejilla, dolorida aún del bofetón, oyó lo que le pareció una explosión. Con la esperanza de que algún sospechoso acabara de tirar una bomba o de pegarse un tiro, dobló corriendo la esquina y entró en St. Ann y vio la gorra verde de cazador vomitando entre los escombros.
DIARIO
Toda persona necesita un hogar, pero también necesita huir/salir de él, a veces para siempre, siempre por un tiempo. Hay personas que sólo necesitan reafirmaciones que nadie puede proporcionarles porque sencillamente están muertos, huelen a podrido, necesitan resucitar. Como dicen en la película MEDITERRÁNEO: En tiempos como estos la fuga es el único medio para mantenerse vivos y continuar soñando.
NOTA DEL AUTOR
A estas alturas del relato quizás haya algún lector ingenuo decepcionado por las acciones aparentemente inmorales realizadas por el escritor. Pero, puedo explicarlo todo, uno es un héroe moderno y, al contrario que el héroe clásico, el héroe de vanguardia vende su alma al diablo y, como todo el mundo sabe, cuando alguien se embarca con el diablo tiene que navegar con él hasta el final, por lo que no les extrañe que tenga que hacer cosas verdaderamente brillantes para deslumbrar al diablo y alcanzar la fama mediática. Además ya lo decía John Wayne, nunca te fíes de una persona que no bebe, era su vida o la mía.
LA MISTERIOSA DESAPARICIÓN DE LA GITANA COJA (FASCÍCULO 20)
Cuando uno tiene una corazonada lo mejor es no irse a la cama y algo me decía que el pérfido moro podría intentar eliminarme en mis húmedos sueños con las monjitas del convento (ver foto).
Astutamente, me interesé por la fábrica clandestina de embutidos. Tuve que insistir algo para que me llevara.
-Ahora por la noche la fabrica (el acento no ha sido puesto para resaltar el acento marroquino del fulano) no funsiona, es mejor a la mañana, me dijo.
-Sí, pero es que a mí no me gusta madrugar, ¿verdad Angelito?.
Angelito sonrió.
Creo que más que la sonrisa fue el volumen físico de Angelito lo que hizo recapacitar a Ab-Lamamem que nos guió por los subterráneos a regañadientes.
-Me gustaría ver la nueva extrusionadora (sólo el nombre acojona) que compramos el mes pasado.
La máquina era una maravilla de la técnica, capaz de hacer treinta mil chorizos en una hora. Es impresionante, dije, mientras accionaba el botón de encendido. Iñaki empezó a temblar, no sé si por la vibración de la extrusionadora o por mi sonrisa centelleante.
-El alcalde de Mainar se ha quejado del ruido, voy a comprobar los decibelios, dije mientras depositaba el maletín de la herramienta encima de la mesa auxiliar.
El clic del maletín me sonó a música celestial, levanté la tapa y agarré el alfanje por la empuñadura mientras el precavido Ab-Lamamem El-Klítoris trataba de huir, pero el eficiente Angelito, siempre atento, hizo de muro de contención asiéndolo fuertemente por los brazos.
-Pásamelo, dije empuñando el alfanje con las dos manos.
El pobre Iñaki quedó ensartado por el alfanje a la altura del bazo, profundo y por la espalda, como a mí me gusta.
-Lo siento hijo mío ha sido sin querer, le dije al oído, los beneficios son escasos y no podemos seguir alimentándote cerdo cabrón.
Angelito se partía de la risa.
Una rápida patada en el culo bastó para lanzar al afectado a la tolva de la máquina de hacer chorizos, un surtidor de sangre me puso perdida la camisa, quedando en evidencia mi falta de profesionalidad en el manejo del arma blanca, -la madre que te cagó, maldije.
La fábrica había sido una buena inversión, un modo rápido, limpio y rentable de deshacerse de la gente impresentable que tanto abunda en este negocio de la carne fresca y sus derivados. En unos segundos estaban saliendo de la máquina las bandejas de chorizos perfectamente etiquetadas: Chiretas Salamero con tripa de cordero, leí, buena marca sí señor.
Dejé a Angelito limpiando la herramienta y subí al Club americain, el Rick´s. La camarera ya estaba barriendo el suelo.
-Hola, dije. Necesito un trago, trabajar me da sed.
-Claro que sí mi amor ahora mismito te lo sirvo.
-He dicho que tengo sed, volví a repetir mientras me limpiaba las manos de sangre.
Mientras la sudorosa camarera tiraba la cerveza con evidente nerviosismo me percaté de que todavía no estaba echada la persiana, ¿no habéis cerrado todavía? –dije con voz autoritaria.
-No, mi amor, queda un cliente, ya lleva cuatro horas en la habitación.
-Admirable, pensé.
-Se ha enamorado de la chica, continuó diciendo la camarera.
-Y ¿quién es ese Romeo?, pregunté por curiosidad.
-Es un profesor de matemáticas, el Doctor Olivares, Yosan Olivares creo que se llama.
-Uhmm!! Un matemático enamorado, pensé para mis adentros, puede ser un buen gerente, en este negocio los beneficios son muchos, pero los listos también.
En estas estaba cuando asomó Angelito.
-Nos vamos a descansar, dije a la camarera mientras le hacía señales para que se acercara.
-Cuando salga el caballero Olivares dígale que mañana invita la casa, quiero hacerle una oferta que no podrá rechazar.
VIDA -JOSÉ HIERRO
Después de todo, todo ha sido nada
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito !todo! Y el eco dice !nada!
Grito !nada! Y el eco dice !todo!
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada).
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
LA MISTERIOSA DESAPARICIÓN DE LA GITANA COJA (FASCÍCULO 19)
Llegamos al club principal, el americano, a la hora de cierre para aprovechar el tiempo y poder revisar la contabilidad sin moros en la costa. Acabamos rápido ya que no se llevaba registro alguno, según nos indicó la camarera ella le entregaba la recaudación íntegra a Iñaki y él se encargaba de pagar a todo el mundo, incluida la organización.
Al poco rato acudió nuestro amigo Ab-Lamamem jadeando para darnos la bienvenida. Buenas noches –dijo, no les esperaba por aquí, ¿cómo es que no han avisado?
Es una simple visita de comprobación –dije, ya te ajustaré las cuentas luego, moro cabrón –pensé mientras le preguntaba ¿podrías enseñarnos como funciona el Emporio? Tengo que realizar un informe para el Consejo –le expliqué, están muy preocupados por la escasa rentabilidad de Mainar.
-Dinero, dinero, yo ya no saber qui haser, las chicas quieren comer, yo tener muchos gastos, mucha calefasión, hay pocos clientes siñor, yo tengos muchos piones que alimentar, la polisía pide mucho...
-Bueno, bueno Mohamed corta el rollo y enséñame el chiringo.
Entramos en el club africano, el Panther, todavía no había descorrido la cortina y ya se habían abalanzado sobre mí un montón de manos metiéndome la ídem por todos los lados. Dejadme en paz, dije en mi exhultante inglés, pero no me hacían caso.
-Laissez-lui, dijo Iñaki mientras daba unas palmadas, automáticamente dejaron de sobarme.
-Vaya por Dios, sólo hablan francés.
-Son gabonesas, siñor. Tenemos un excelente proveedor en Gabón, altamente fiable. Sólo suministra material comprobado y virificado.
Me acodé en la barra y pedí una cerveza para que me ayudara a sobrellevar el susto. Siguiendo la costumbre adquirida en los muchos años de cliente eché una ojeada a diestra y siniestra para cotejar al personal. ¡Qué sorpresa!. Allí en la esquina estaba Manolo Brozero, muy acaramelado con una escultural belleza de ébano. No pude resistirme a la tentación y me acerqué a saludar.
-Buenas noches inspector, veo que no necesita compañía.
-Ya he visto que ha tenido usted una entrada triunfal, señor escritor.
-No estoy yo preparado para estos delicatessen salvajes, prefiero mujeres más cultivadas en el arte del folleteo.
-No sabe usted lo que se pierde, esto es la mujer primitiva, en estado natural, mujeres no maleadas por ideologías ni ciencia algunas. Esto es como follar con Eva, cuando vengo aquí me siento como Adán en el paraíso...
Como ya se me empezaba a abrir la válvula pilórica decidí dar por concluida la visita al burdel africain y me despedí educadamente del inspector, muy a gusto –le dije, echaría una charrada con usted, pero estoy documentándome para mi nueva novela sobre la ruta mudéjar y he de continuar el recorrido.
-¿Ya se ha olvidado del caso Gabarre?, me preguntó haciéndose el despistado.
-La Organización me lo ha pedido por favor, sería un desconsiderado si no lo hiciera, contesté.
-Me parece una excelente política exterior, respondió visiblemente satisfecho.
No hay nada como hacer feliz a la gente, pensé mientras hacía señas a Iñaki para continuar la visita.
Me introdujo a lo largo de un laberinto de habitaciones ideado para marear al más pintado, al final nos encontramos en el túnel que conducía al famoso convento de clausura donde tenían alojadas a todas las prostitutas ilegales, vas a dormir en un convento lleno de putas, -me dijo sonriente.
La idea del convento era una coartada fantástica, digna de la mente de un Obispo, a la guardia civil no se le ha ocurrido hasta la fecha registrar ninguna casa de Dios, el día que lo hagan descubrirán el alcance real de la falta de vocaciones monacales.
UN MUNDO FELIZ - ALDOUS HUXLEY
Un gramo a tiempo ahorra nueve, dijo Lenina
LA VIDA
Quedan tantas cosas por hacer, cosas con las que nunca nos hemos atrevido. Estoy siendo inspirado por el espíritu del vino, es bonito estar lúcido. Tengo ganas de zorrear, de pasarlo bien. Hoy no sé si ir a correr o a correrme, así es la vida, to be or not to be. Tengo ganas de correr lejos de aquí, de iniciar una nueva etapa ¿se cumplirá la profecía del Samiramis?. Ese piano suena muy bien, es tan evocador como el de blade runner, parece heroína, ese dulzor amargo, esa premonición trágica, pero a la vez atrayente, que te atrapa, parece que te esté diciendo ven conmigo que vas a sentirte bien, entre esa nada que te acuna y ese sabor dulzón indescriptible en tu boca, esa nada maravillosa que los sentidos son incapaces de aprehender y que el cerebro es incapaz de procesar... ¿por qué?.
YA LO DIJO SUN TZU
Sun Tzu fue un general chino que vivió en el siglo V a. de C. y escribió un libro titulado "El arte de la Guerra", son una serie de máximas sobre la guerra, pero que son fácilmente aplicables a la vida cotidiana. Ivanovic no lo sabía, pero estaba claro que según Sun Tzu iba a perder la liga. sun Tzu dice: Si conoces bien al enemigo y te conoces bien a ti mismo, no tienes por qué temer el resultado de cien batallas. Si te conoces bien a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria que alcances sufrirás también una derrota. Si no conoces al enemigo ni te conoces a ti mismo, sucumbirás en cada batalla. Pues bien, el amigo Ivanovic ha demostrado no tener ni puta idea del equipo que tiene, pues a pesar de las abundantes rotaciones de las que dispone ha sido incapaz de poner a un equipo en pista. En los únicos momentos en que dio la sensación de poder ganar fue a base de la solitaria inspiración de Basile, Navarro, Kakiuzis y en menor medida de Vázquez. Por supuesto, ni puta idea del equipo contrario, fue incapaz de parar la conexión Raül-Felipe, con sólo haber parado a uno de ellos hubieran tenido posibilidades, como se vio en el tercer partido en que consiguieron secar a Felipe. Al contrario, Joan Plaza, quizás debido a su menor profundidad de banquillo, si fue capaz de poner un equipo en pista y hacerle jugar como tal, por eso ganó la serie. Enhorabuena a los premiados.