HUELE A DOPING
Curioso: los dos equipos finalistas de la SuperBowl proceden de Estados que han legalizado la marijuana....

Después de ver el partido puedo dar fe de que al menos los Broncos salieron drogados....

Curioso: los dos equipos finalistas de la SuperBowl proceden de Estados que han legalizado la marijuana....

Después de ver el partido puedo dar fe de que al menos los Broncos salieron drogados....

Me cago en todo lo que se menea....

NdRM: si todavía alguien se quiere descargar el partido, aquí le dejo el Torrente
Las anécdotas superbowlianas de este año han sido que Eli, el orangután pitoniso, ha vuelto a acertar por séptima vez consecutiva el ganador del trofeo y la censura sufrida por este anuncio de Morritos Johansson....

...ya ven que el puritanismo sexual de los yankies no tiene límites... Bueno, me pongo a ver el partido...

Al grito de ¡Fuera de mi coño! las Femen han hecho entrega al cardenal Rouco de unas bragas, presumiblemente usadas, manchadas de rojo...

Nuestro corresponsal en Vietnam nos comunica que los chinos celebran hoy el año nuevo lunar, entrando en el año del caballo, sí del caballo... así que desde RM, felicitamos a nuestras lectoras chinas y les deseamos una feliz entrada de caballo....

¿Puedo tocarte?...

-No, eres muy fuerte –me dijo en voz baja. Ahora estábamos tendidos sobre el costado, mirándonos cara a cara. La empujé con delicadeza, hasta que quedó dándome la espalda, y entonces me acerqué a ella, y ella separó ligeramente sus piernas para abrirme paso....¿me vas a hacer daño?.
-No. Seguro que no –la tranquilicé.

No hacía otra cosa que pasear los dedos por sus pechos, de los lados a los pezones, y la sentía vibrar contra mí. Sus nalgas redondas y calientes encajaban perfectamente con la parte alta de mis muslos, su respiración se aceleraba.
-¿Quieres que apague la luz? –murmuré.
-No. Me gusta más así.
Liberé mi mano izquierda de debajo de su cuerpo y le aparté los cabellos de la oreja derecha. Hay mucha gente que ignora lo que se puede hacer con una mujer besándole y mordisqueándole la oreja, es un recurso infalible. Se retorcía como una anguila.

-No me hagas eso.
Me detuve al instante, pero me cogió de la muñeca y me apretó con una fuerza extraordinaria.
-No dejes de hacérmelo.

Volví a empezar, más pausadamente, y de repente observé que contraía todos los músculos, y luego se relajó y dejó caer de nuevo la cabeza. Mi mano se deslizó a lo largo de su vientre y me di cuenta de que algo había sentido. Me puse a recorrer su cuello, con besos rápidos, esbozados apenas. Veía como se estiraba su piel a medida que yo iba avanzando hacia su nuca. Y entonces, suavemente, cogí mi miembro y entré en ella, con tal facilidad que no sé si se dio cuenta hasta que empecé a moverme. Todo es cuestión de preparación. Pero ella se zafó de un golpe de caderas.

-¿te molesto? –le pregunté.
-Acaríciame más. Acaríciame toda la noche.
-Esa es mi intención –le aseguré.
La poseí de nuevo, esta vez con brutalidad. Pero me retiré antes de satisfacerla.

-Me vas a volver loca... –murmuró.
Se tumbó boca abajo y escondió la cabeza entre los brazos. La besé en las caderas y en las nalgas, y luego me arrodillé encima de ella.
-Separa las piernas –le dije.
No me contestó, pero las separó, despacio. Metí mi mano entre sus muslos y me guié otra vez, pero erraba el camino. Se puso rígida, y yo insistí.

-No quiero –protestó.
-Arrodíllate –le dije.
-No quiero.
Y entonces arqueó las caderas y dobló las rodillas. Mantenía la cabeza entre los brazos, y yo, lentamente, iba cumpliendo mi propósito. Ella no decía palabra, pero yo sentía su vientre subir y bajar, y su respiración que se aceleraba.

Sin soltarla, me dejé caer a un lado, y cuando quise ver su cara brotaban lágrimas de sus ojos cerrados, pero me dijo que me quedara.

NdRM: Fragmento de "Escupiré sobre tu tumba" de Vernon Sullivan (aka Boris Vian)