EL EXTREMO-CENTRO







En mi vida había pasado tanto calor...


En la URSS triunfó un estilo arquitectónico llamado brutalismo... así que sus paradas de bus también eran brutales, y alguien se ha dedicado a fotografiarlas...

y aquí les traslado alguno de esos brutales ejemplos. Empezamos con la que hace de portada del libro, una de hormigón, el material favorito de los brutalistas, con forma de humano a la espera de ser sodomizadao...

más hormigón, los encofradores no paraban en la URSS...

otra similar, pero con forma de pajarraco...

esta la hicieron para cobijar divirtiendo a una brigada completa de pioneros (organización infantil-juvenil del partido)...

en Mongolia tenían su cuota étnica...

en las Repúblicas madereras usaban este material en forma de comecocos (o nave del Imperio) con bastante buen gusto...

los avances industriales también tenían cabida, una parada bombilla al lado del poste eléctrico ¡Gran combinación!...

como, por supuesto, las astronautas con tetas y vagina con pelo bien remarcada...

aunque a veces se les iba la pinza futurista con algo que no se sabía muy bien para qué servía...

Y ¡Cómo no! ¡El reciclaje!... vean esta pala de megaexcavadora...

esto además ha creado escuela, nunca mejor dicho, esta parada está en los USA...

últimamente, acabada ya la etapa soviética, los rusos le van dando cancha al ladrillo y a otros materiales y metiendo un poco más de imaginación (y supongo que de dinero)...


Una reliquia de Santa Teresa...

















¿Cuál es el origen de la expresión estar de Rodríguez? pues de una película de José Luis López Vázquez titulada El cálido verano del Sr. Rodríguez (1965) y todas sus secuelas...




Sin duda es mi canción favorita del Elvis decadente de Las Vegas, con ese genial movimiento de caderas que traía locas a las abuelitas...


Más que globitos de Satán parecen un par de raviolis
