EL FACTOR EXTERNO








Encima que llega tarde, te insultan...










Cuando compras en Aliexpress, una cosa es lo que ves en la pantalla y otra cosa es lo que ves cuando te lo pruebas en casa...


En 2018 no se concederá el Nobel de literatura debido a cierto escándalo habido con el marido de una miembra de la Academia Sueca, vieja institución heteropatriarcal, al que se ha acusado de violar las reglas financieras de la patriarcal institución mientras mantenía ciertas intimidades no deseadas con miembras, empleadas y no tan miembras de la Academia...

Como compensación, se ha decidido que al año que viene no se entregará un único Premio Nobel de Literatura sino que se entregarán Dos premios...



El nombre con el que se ha bautizado gastronómicamente esta mezcla frutal proviene de la creación político-militar de Alejandro Magno (356 a. C.-323 a. C.), el Imperio macedónico, marco histórico y geográfico en el que alternaron razas y culturas, idiomas y tradiciones, legados religiosos y estilos artísticos, tributarios unos y otros de diversas fuentes vernáculas. Este «cóctel» de pueblos y naciones sirvió de modelo para que, durante el siglo XVIII, se empezara a utilizar en Francia el nombre propio «Macedonia» (Macédoine, en francés) para referirse a un conjunto de elementos heterogéneos en cualquier ámbito, no solo el culinario...

Pues resulta que el antiguo Reino de Macedonia de Alejandro Magno ocupaba gran parte del norte de Grecia, parte de la actual República de Macedonia o FYROM (Antigua República Yugoslava de Macedonia) y una pequeña parte de la actual Bulgaria. Así que como los griegos son muy griegos dicen que Macedonia es un nombre histórico para ellos y que Macedonia sólo hay una, la griega. Por eso estaban boicoteando cualquier intento de la Republika Makedonija por integrarse en la UE o en la OTAN hasta que no se cambien el nombre. De ahí el referéndum celebrado este fin de semana para cambiar el nombre a República de Macedonia del Norte (muy original)...

el problema es que debido al llamamiento a la abstención por parte de los partidos más nacionalistas (pro-rusos y marionetas del Kremlin dicen las malas lenguas) el referéndum ha tenido sólo un 36% de participación (y un 91% de votos positivos), así que les ha salido como el culo...

ya que no han llegado al porcentaje del 51% para que tuviera validez, por lo que ahora aprobar el cambio de nombre (y como consecuencia una rápida integración en UE y OTAN) está en el tejado del Congreso, toda una cagada...

Habrá que ver si los diputados nacionalistas apoyan el cambio de nombre (sus votos son necesarios) o deciden, siguiendo las instrucciones de Moscú, seguir jodiendo a la Macedonia...

Joseph Dreed: policía, juez, jurado y verdugo... cuatro en uno










Ojo dónde meten la sardina, no se puede meter en todo lo que huele a pescado, algunos tienen demasiadas espinas...
