Esta carta al Director transcrita por  KAPUSCINSKI en su libro Imperio es reveladora del grado de surrealismo alcanzado por el sistema soviético: Un habitante de Magadán, K.I. Ivanenko, se queja en una carta enviada al diario local: "Hace unos días, en la revista Krestianka (Campesina) leí mi horóscopo, del que se desprendía que existía la probabilidad de que yo consiguiese comprar algo caro pero útil. Así que, antes de que la abrieran, me puse en la cola ante la tienda Melodia con la esperanza de comprar un televisor. Desgraciadamente no tuve suerte. Pero, como al lado está la tienda de calzado, me voy corriendo allí a ver si logro comprar un par de zapatos. Por desgracia, aquí tampoco tuve suerte. Fui a tres tiendas de verduras y en ninguna había patatas. Empecé a peregrinar de tienda en tienda para comprar cualquier cosa, no necesariamente cara ni tampoco útil, pero no logré comprar nada en ninguna parte. Al final me encontré en la tienda número 13, esa que todo el mundo llama Los Tres Cerditos. Vendían cerveza. También en vano: resultó que la vendían sólo a aquellos que se habían traído de casa una jarra" (Magadánskaia Pravda, 27/IV/1990)

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Armando

En los paraísos socialistas se reparte la escasez.
El Estado da a sus ciudadanos igualdad, educación, cultura y algunas patatas para comer.
El pueblo quiere televisores de plasma, coches último modelo y chalet con piscina climatizada y se acaba como en Rusia, con desigualdades, emigración masiva, hambre y frío.

Fecha: 24/05/2007 04:27.


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