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MIDI D´OSSAU

Siempre he sentido una especial predilección por esta montaña "El Pájaro del Sur", quizás sea por su especial silueta de pájaro recibiendo la comida en su nido. Aún recuerdo el día que la ascendí (siguiendo la vía normal) con una especial emoción, es una montaña que tiene de todo, desde chimeneas verticales hasta pedriza, pasando por unos tremendos bloques de granito tras los que se esconde la cima del gran pic.
LA MONTAÑA DE LA VIDA

Hay deportes que tienen la desgracia de ser muy mediáticos… siempre que muere alguien. Esto ocurre con frecuencia en el alpinismo y en la escalada. A los medios de comunicación sólo les interesan o las grandes expediciones mediáticas sin valor alpino alguno (catorce ochomiles y similares) o el morbo de la muerte y se recrean en él, valores como la solidaridad o el esfuerzo por conseguir una meta no les interesan, eso no vende en esta sociedad de triunfitos y musculitos guapitos que echan mierda por la boca en la telebasura para lelos.
Esto viene a cuenta del lamentable espectáculo que han ofrecido casi todos los medios de comunicación (sobre todo por el Marca y sus comentaristas) acerca del rescate de Oscar Pérez en el Latok II, en la cordillera del Karakorum (en turco significa pedregal negro). La ascensión de estos picos es de dificultad extrema, tanta que se pueden contar con los dedos de las manos las veces que sus cimas han sido holladas. Si la ascensión es de dificultad extrema imaginaros como de extrema puede ser la dificultad del rescate en un punto tan jodido como puede ser un resalte a más de 6.000 metros en una pared de la cara norte de una auténtica mole de piedra y hielo. Lamentablemente la mala suerte se cebó con el rescate, faltaba gente aclimatada que pudiera subir con éxito, la burocracia y la falta de medios de un país como Pakistán (no es una crítica, cuando uno va a un país así tiene que asumir lo que hay) y al final el mal tiempo se echó encima.
Sin embargo, estoy seguro de que si la expedición hubiera sido un éxito ningún medio de comunicación, salvo los especializados y alguna reseña mínima en la prensa local, se habría hecho eco de la hazaña, pero así es a veces este puto país.
Creo que la siguiente frase ilustra muy bien todo lo que sentimos los que en función de nuestras posibilidades ascendemos de vez en cuando alguna montaña:
"La escalada ha rescatado mi vida de las garras de una existencia burguesa, mediocre o insignificante, o todo ello a la vez. Aunque haya quién piense que sólo somos niños malcriados de una sociedad decadente, yo no lo creo así, y sólo espero el momento de subir bien alto para mirar una vez más con infinita libertad dentro de mí, y para robarles energía a estas montañas sin par que me alimentan y enriquecen cada vez más. Esta vida, que yo mismo he elegido, me llena profundamente." Iñaki Ochoa de Olza (fallecido en 2008 mientras ascencía el Annapurna)
El Annapurna fue el primer 8.000 en ser hollado por un ser humano, lo ascendió por primera vez Maurice Herzog allá por el año 1950. Maurice descendió de la cumbre con graves congelaciones que obligaron a realizarle una serie de amputaciones que le impedirían seguir escalando, lo cual le hundió sicológicamente, llegando a desear la muerte, sin embargo se rehizo y como cocluye en su libro “Annapurna Primer 8.000”, se dió cuenta de que en la vida hay muchos Annapurnas.

Estas frases de grandes montañeros ilustran el alpinismo como lo que debe ser, un camino espiritual en busca de uno mismo (aunque también en las montañas os encontraréis de vez en cuando algún imbécil, no confundir con el que aparece en la ilustración).
El camino hacia la cima es, como la marcha hacia uno mismo, una ruta en solitario.
Alessandro Gogna
El que está abajo no habrá de temer la caída.
John Bunyan
"Mucho más que una disciplina para el cuerpo, el alpinismo es un lujo para el espíritu y un recurso para el alma."
Georges Sonnier

RM asciende el Tozal de Guara, hacía un frío de cojones, magnífica vista del Pirineo, lástima que la jodieran las nubes.
VUELTA AL MONTE

Comienza el veranito y nos vamos de excursión. Como nos hacemos mayores hemos de empezar por algo flojito. A finales de junio ascendimos el “pico” Nabaín (1796 mts) desde unos kms más abajo de un pueblo llamado Ascaso, unos 900 mts de desnivel. Esta es una sencilla excursión siempre que el sol no zurre en exceso (julio y agosto son meses sólo para suicidas), ya que desde la fuente de Ascaso hasta la cima no se ve más agua que la que se lleve en la mochila. Una vez en la cima nos encontramos con unas espléndidas vistas pirenaicas del Monte Perdido y otros (ver foto) y la derruida ermita de Santa Marina debajo de la cual dice la leyenda que hay una cueva llamada la vagina de Santa Marina que Jugila buscó infructuosamente a pesar de que le advertí de que si no hay lucetas de neón no hay nada que rascar.
La siguiente fue un poco más dura, la Peña Montañesa (2291 mts), no adjunto fotos porque la niebla nos jodió la vista. Lo pasamos un poco mal debido a que la humedad del ambiente cercana al 100% nos hacía chorrear agua desde el primer paso. A medida que ascendíamos nos acompañaba una boira (niebla) que a ratos escampaba y a ratos parecía cerrarse. Varias veces pensamos en darnos la vuelta ya que las tronadas en los valles cercanos parecían advertirnos de un inminente aguacero, pero animados por un repentino despeje de la cima debido a que el viento barrió la niebla decidimos hacer un último esfuerzo que nos llevó a la cumbre donde nos esperaba una niebla que impedía ver nada a más de dos metros. A la bajada nos cayeron un par de zarpazos de agua sin importancia. Una vez en el coche mientras comíamos vimos para nuestra desesperación como el cielo se abría y daba paso a un luminoso sol de mierda que dejaba a nuestra vista un despejado camino hacia la cumbre. Así es la peña montañesa, femenina que diría la ínclita Pajín, se abre cuando quiere…
MONCAYO

Tengo la suerte de poder ir andando al trabajo por lo que todas las mañanas he de atravesar el puente de piedra. Esta mañana el cielo estaba despejado y pude hacerle esta foto al Moncayo (sí eso blanco sobre los edificios es el Moncayo, es que mi cámara tiene sus limitaciones) mientras una pareja de turistas japoneses (sólo los nipones son capaces de hacer turismo a las 7:30 de la mañana) tiritaban de frío con la boca abierta mientras señalaban asombrados la silueta blanca del Moncayo, no se esperaban ver en Zaragoza algo tan parecido a su Fuji-san.
MULLERES

Como no podía ser menos Ruta Mudéjar ha ascendido el pico Mulleres (3010 m), un pico imprescindible de subir para un buen rutero. Dejamos el coche en la entrada del túnel de Viella e iniciamos la marcha siguiendo el sendero junto al río a través de un suave valle que nos acaba introduciendo en un bosque que desemboca en una cascada que ascendemos para continuar por una senda sinuosa que asciende suavemente por un terreno bastante cómodo. Conforme cogemos altura empezamos a cambiar el paisaje verde por el pedregoso, enfrente ya hace tiempo que divisamos la impresionante Tuca de Mulleres. Ya empezábamos a sudar la gota gorda cuando nos dimos de morros con un refugio metálico de color naranja chillón, muy rutero, pero estaba vacío. Nuestro amado líder decidió quedarse en el refugio y acompañarnos con el pensamiento a la cumbre. Jugila y yo continuamos la ascensión por una zona de grandes bloques de granito bastante cansada hasta retomar de nuevo la senda por una pedriza bastante empinada que acaba frente al colosal murallón de la tuca que empezamos a subir por un terreno mixto de granito y pizarra (en la foto) hasta llegar al collado donde empieza la inacabable cresta de grandes bloques de granito que conduce directamente a la cumbre.
FILOSOFÍA VITAL

CUANDO TODO INDICA QUE POR ALGÚN SITIO NO SE PUEDE PASAR, ENTONCES, ES NECESARIO PASAR.
CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA
Luis reventó. Iniciamos la marcha sobre las 8:20 desde el refugio de Pineta a unos 2220 metros de altitud. La primera dificultad la encontramos para atravesar el río Cinca con demasiada agua para la época del año en que nos encontramos. Tuvimos que descalzarnos para tomar un baño de agua helada. Inmediatamente nos internamos en el bosque empezando a ascender por una pendiente muy pronunciada. Luis comenzó a imponer un fuerte ritmo de ascensión, los demás le seguíamos sudando a chorros y con el corazón palpitando entre los dientes. A las 9:20 ya habíamos ascendido 278 metros, teniendo en cuenta la pendiente salvada, que era nuestra primera excursión del año, las innumerables paradas realizadas (más de cuatro) y que la media montañera (para gente habituada) es de 300 metros a la hora, lo raro es que estuviéramos vivos. Cuando salimos del bosque iniciamos la ascensión en zigzag hacia el collado de Añisclo. Luis un poquito más “relajado” se fue quedando a la cola y cedió el control de la ascensión a gente más sensata. Conforme se asciende el paisaje se va haciendo cada vez más espectacular, el valle de Pineta va quedando cada vez más abajo y a la altura de nuestros ojos nos paramos a contemplar los llanos de La Larri (qué recuerdos, cuantas emociones se agolpan en nuestra memoria, aquellas excursiones con los scouts....). Proseguimos la excursión, quedan mil metros más hasta el collado. La ascensión continua en un zigzag continuo por un terreno firme sin dificultad alguna, pero muy empinado. A unos cien metros del collado aprovechamos el vivac que alguien ha improvisado debajo de una gran piedra para reponer fuerzas a la sombra y comer algo sólido. Alguno da la impresión de que se levantará con dificultad. A las 13:15 llegamos al collado (2553 metros), viento fuerte y espléndida vista del cañón de Añisclo y de la Cresta de las Olas (en la foto detrás del grupo). Tras un breve descanso y las consabidas fotos iniciamos la bajada con cuidado por lo empinado de la pendiente. Cuando llegamos a la altura de los llanos de La Larri decidimos no volver por el mismo sitio sino virar a la derecha por la faja Tomosa hasta la cascada del Cinca (una vuelta bastante considerable). Antes de tomar tan trascendente decisión hubo un pequeño debate sobre el camino a tomar ya que el estado físico de uno de los componentes del grupo parecía preocupante. 
Una pareja que venía de la cascada vino a sacarnos de dudas, les preguntamos cuanto tiempo había hasta la cascada y ella (un poco fuertecita) nos comentó que unas tres horas. Oído esto Salam resucitó físicamente y comentó, si ella lo ha hecho en tres horas a nosotros nos costará hora y media, vamos. El razonamiento parecía convincente, por hora y media más no íbamos a dejar de ver la cascada (espectacular por cierto). Emprendimos la marcha por la faja Tomosa poniéndome al frente del grupo y marcando un ritmo cansino para recuperar y poder disfrutar del paisaje. A los pocos minutos Salam me retiró los galones de mando: vas muy despacio déjame pasar (dios mío pensé, nos va a matar). Aquella faja parecía no tener fin, estuvimos unas dos horas andando sin prácticamente descender un metro, alrededor de los 1900 metros. De repente, Salam se apagó y empezó a arrastrar sus lorzas, tuvimos que dejarlo bastante atrás e ir esperándolo de vez en cuando. Antes de llegar a la cascada hay un paso con cadenas que se desciende fácilmente, pero a partir de ese momento el camino resultó una pesadilla... para Salam, por supuesto. La cascada es una caída de casi doscientos metros, magnífica vista (ver foto). A partir de aquí el camino va buscando la unión con el camino que sube al Balcón de Pineta perdiendo altura de forma vertiginosa. Pasada la unión de los caminos te internas en otro bosquecillo hasta llegar de nuevo al barranco y poco después a una pista que conduce al Parador Nacional. Antes de acabar el bosquecillo y en vistas de que aquello avanzaba poco y se hacía de noche Julio y yo nos adelantamos para ir a buscar los coches al refugio y así evitar sufrimientos innecesarios, en forma de tres kilómetros de carretera a Salam. Una bonita excursión que acabó con unas bien merecidas cervezas a las 19:20 horas (11 horas, no está mal). Si alguien tiene un interés especial en saber como acabó Salam puede ver su foto pinchando a la derecha en Temas (AL MONTE).
OPERACIÓN SALAM
Este verano hay que ir pensando en una excursión para que Salam se vaya poniendo en forma. A cambio nos dejará conducir y nos hará una tortilla de patata. Propongo ir a entrenar al Moncayo con parada obligada en el pechorena a comer una judiada.


