IceMan y la Mulher de fogo

Publicado: 10/10/2011 17:25 por rutamudejar en LO MEJOR DE RM

El artículo titulado "El Hombre de Hielo y La Mulher de Fogo" fue referenciado en el blog criaturas imaginarias, en un comentario a un artículo dedicado a la literatura y los culos, así que sin más preámbulos lo transcribo a continuación:

                    

Llegamos a Barbastro cerca de las diez de la noche. Luis y Pedro no quisieron salir y se acostaron prontito temiendo la dura jornada montañera que se les avecinaba. Kaizen y yo marchamos al Cortés donde nos esperaban Kas y Francho. Después de una buena charrada sobre lo divino y lo humano (especialmente sobre la reparación de virgos) decidimos marchar a uno de esos lugares donde hay (o al menos debería de haber) mujeres de verdad.

Ante las reticencias de Kaizen para trasnochar decidimos ir a la Ermita de Ponzano (más conocida como Whiskería San Román) que es el puti más cercano a Barbastro (ciudad santa donde nació Monseñor Escrivá y donde por supuesto no hay ningún bar de mala reputación).

Llegados a la Ermita, observamos que más que un puticlub aquello parecía una chatarrería, tomamos unas cervezas y, ante la general falta de erecciones, decidimos marchar del local.

Ingenuamente propuse a Francho marchar al Eva´s de Lérida a matar la noche de manera digna, pero Kaizen reaccionó inmediatamente solicitando ser desembarcado en Barbastro, moción a la que se adhirió entusiásticamente el amigo kas. No hay problema, os dejamos en casita y nosotros nos vamos a zorrear.

Cuando Francho tomó el desvío de entrada a Barbastro y había enfilado el túnel de entrada a la ciudad, Kaizen me inquirió visiblemente nervioso, pero José Luis ¿mañana vas a ir al monte de empalmada? ¿estás seguro de querer ir a Lérida?, a lo que yo respondí: por supuesto!!, afirmación a la que, haciendo un alarde de valentía y superación personal, Kaizen exclamó ¡Entonces, nos vamos todos!.

Francho protestó enérgicamente por la pérdida de tiempo sufrida -lo podías haber pensado antes dijo, antes de virar a la derecha en dirección al Eva´s, mientras el motor emitió un leve suspiro de placer al sentirse de nuevo en la carretera.

A partir de ese momento la conversación se centró en las relaciones de pareja, parece ser que las españolas (salvo honrosas excepciones) dejan de follar cuando tienen un crío y sólo vuelves a pillar cacho cuando quieren tener el segundo, por lo que casi todos los casados se tienen que ir de putas por obligación, que no por devoción. Una vez aclarada tan interesante cuestión, Francho dio una lección magistral sobre el comportamiento social del zarrio español (botijo de carne con tetas minúsculas) sojuzgando sexualmente al macho ibérico, aislándolo de su manada de amigos e imponiéndole un bloqueo económico, social y sexual, amén del consabido chantaje de los hijos los pagarás aparte.

Nada más entrar al club nuestra autoestima subió ciertos enteros al notar los ojos de las mujeres de verdad (en el Eva´s no hay chatarra precisamente) escrutando ávidamente nuestras carteras. Francho, buen conocedor del mercado, se decidió rápidamente (yo aquí no vengo a beber, dijo al camarero) y se elevó a las alturas asido a una lumi de impresión. Nosotros, asidos a nuestras respectivas birras, iniciamos la típica conversación de club sobre el percal. Las chicas hacen pasarela por el local exhibiendo sus encantos a la venta (en esto no se diferencian mucho del zarrio español, en la exhibición, claro, porque lo de los encantos creo que ya lo he dejado claro, además, el zarrio sale mucho más caro que estas tías buenorras).

Enseguida advertí la presencia en el otro lado de la barra de un animal sexual con tacones, esperé pacientemente a que diera la vuelta, mientras Kaizen y Kas disertaban de no sé qué, y cuando llegó a mi altura la llamé para que se acercara, ¡coño! Si es Alexandra, la amiga de Kas, mi gozo en un pozo, pensé (se la querrá tirar Kas). Estuvimos hablando un rato, pero como veía que no nos decidíamos nos dijo Ciao, entonces, con unos reflejos dignos de héroe marveliano le pregunté a Kas si pensaba follársela, estoy desganado, me dijo. La chica ya se iba tras oír semejante declaración de principios, a lo que yo contraataqué preguntándole a Alexandra si mi dinero también le valía, y con una sonrisa divina vino a apretar sus grandes pechos contra mí mientras me metía la lengua en la nuez. Kas y Kaizen se retiraron discretamente a la barra a continuar teorizando....

Cuando bajé Francho ya había vuelto a subir con otra (Dios mío!!) y allí estaban los dos teóricos del amor platicando sobre la irracionalidad sexual del hombre.

Me acerqué sonriente, mientras observaba la maniobra de una chica rubia que se había colocado de espaldas junto Kaizen discretamente apoyada en la barra obsequiándonos con una visión fantástica de un culo realmente perfecto (escasos centímetros separaban las maravillosas nalgas de Kaizen). Nada más llegar junto a ellos hice la oportuna observación con una simple mirada, Kaizen se separó ligeramente para que corriera el aire, pero la chica ladeó su culo marcando una excelente diagonal, maniobra que yo aproveché para interponerme entre Kas y Kaizen, evitando una segunda retirada de éste. Kaizen sudaba esperma, la perfección anal ya rozaba su cuerpo erizado. En ese momento sugerí que la chica se sentía atraída por Kaizen y que debía decidirse pronto ya que se acercaba la hora de cierre, es una oportunidad única, le dije. Kaizen insistió en su propósito de fidelidad conyugal, nunca le he sido infiel. Le tuve que recordar el affaire Mara. Eso fue otra cosa, dijo. La nalga ya empezaba a moverse suavemente rozando el pantalón de Kaizen, mientras Kaizen ya empezaba a mostrar síntomas de debilidad, intelectualmente os comprendo, acertó a decir visiblemente nervioso.

La hora de cierre se acercaba. Me acerqué a la chica y le dije hola cómo te llamas, ella volvió la cara y con unos ojos de color verde intenso me dijo sensualmente: Franciska. Lo siento Franciska, pero no tienes nada que hacer con el hombre de hielo. Sí, pero yo soy de Fuego, contestó mientras su culo acariciaba sensualmente la mente de Kaizen. En ese momento salió el último cliente (era Francho) y se encendió la maldita luz....

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