20081205103905-zpita.jpg

 

 

“Lo más importante en la vida es emitir juicios a priori sobre todas las cosas. Parece ser, en efecto, que las masas están equivocadas y que los individuos siempre tienen razón. Hay que abstenerse de deducir normas de conducta al respecto, pues no necesitan ser formuladas para que alguien las siga. (...) Su realización material propiamente dicha consiste esencialmente en una proyección de la realidad, en una atmósfera oblicua y caldeada, sobre un plano de referencia irregularmente ondulado y distorsionado. Como se ve, es un procedimiento confesable donde los haya”.

 

Este fragmento con el que empieza “LA ESPUMA DE LOS DÍAS” podrían suscribirlo 62 años después muchos de los políticos y tertulianos de hoy en día. Palabrería vacía de contenido. Retórica y más retórica para desviar nuestras mentes de los problemas reales. Boris acierta una vez más gracias a la fina ironía que destila su prosa surrealista, y es que cien años no son nada. Yo no soy ZP.

Comentarios  Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.