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MICHEL HOUELLEBECQ - LAS PARTÍCULAS ELEMENTALES

Durmió tres horas. Cuando despertó volvía a encontrarse en plena forma, y tenía una erección. La frustración sexual crea en el hombre una angustia que se manifiesta en una crispación violenta, localizada a nivel del estómago; el esperma parece subir hacia el bajo vientre y lanzar tentáculos hacia el pecho. El órgano mismo está dolorido, siempre caliente, y rezuma un poco. No se había masturbado desde el domingo; puede que fuera un error. Según el último mito de Occidente, el sexo era para practicarlo; algo posible, algo que había que hacer. Se puso un bañador, metió unos preservativos en la mochila con un gesto que le arrancó una carcajada. Durante años había llevado preservativos encima a todas horas, y nunca le habían servido de nada; las putas siempre tenían. (…)

Conocí a Ana en 1981. No era muy guapa, pero ya estaba harto de hacerme pajas. Lo que sí estaba muy bien es que tenía mucho pecho. Siempre me han gustado los pechos grandes… -dejó escapar un suspiro. Luego se le descolgó el pecho y nuestro matrimonio se fue al carajo. Le jodí la vida. Es algo que no puedo olvidar: le jodí la vida a esa mujer. ¿Te queda vino?

(…) En realidad, uno siempre trata de aliviar el sufrimiento. Mientras el sufrimiento que produce una confesión parece menor, uno habla; luego se calla, renuncia, se queda solo. Si Bruno necesitaba volver sobre el fracaso de su vida, probablemente era porque esperaba algo, un nuevo comienzo; tal vez era una buena señal.

-No es que fuera fea –siguió Bruno-, pero tenía una cara corriente, sin gracia. Nunca tuvo esa elegancia, esa luz que a veces irradia la cara de algunas chicas. Tenía las piernas un poco gruesas y no era cuestión de hacer que se pusiera minifaldas; pero le enseñé a ponerse unas camisetas muy cortas, sin sujetador; es muy excitante ver unos pechos grandes desde arriba….

Como supongo que el amigo Houellebecq se hacía las pajas con Silvana Mangano, adjunto escena de la archiconida película “Arroz Amargo”.

 



3 comentarios

Armando -

Por cierto, ¿me lo parece a mi?, encuentro a Silvana Mangano un tanto celulítica.

Armando -

Por cierto encantador duelo interpretativo entre Doris Dowling (Francesca) y Silvana Mangano (Silvana), pero sobre todo clara descripción de la mentalidad de las mujeres. Dice Francesca:
"Parecía un caballero y caí como una estúpida. Me hacía muchos regalos."

Armando -

Jódele la vida antes que ella te la joda a ti.
Zhu Xi.
Academia de la Cueva del Ciervo Blanco.